Disciplina mental: Cómo controlar tus pensamientos para triunfar

Todos conocemos ese tipo de personas que son capaces de superar obstáculos sin importar su grado de dificultad, y que sus decisiones y actos suelen dejarnos una enseñanza para nuestra vida.

¿Qué tienen de diferente estas personas al resto que pareciera que no avanzan el vida? La respuesta es su disciplina mental. 

Aquellos que triunfan en la vida, y en cada meta que se proponen, son selectivos con la clase de pensamientos que albergan en su mente. Son conscientes que se logran más cosas con un pensamiento positivo, que de forma negativa, así que son cuidados y exigentes con la conversación que tienen en su mente.

¿Por qué es importante la disciplina mental?

Porque la realidad que se vive no es más que el resultado de los pensamientos que tenemos en primer lugar en nuestra mente. Al tener esto claro, este tipo de personas no permiten que las circunstancias sean las que definen su vida (como sucede con la mayoría), sino la manera cómo lo asumen y lo interpretan.

Si quieres desarrollar una disciplina mental, que te permita controlar tus pensamientos para triunfar en la vida, deberás practicar estos 10 hábitos de manera consciente:

1. Dejar de malgastar el tiempo sintiéndose mal por uno mismo

El activo más importante que tienes es el tiempo. ¿Cómo lo estás invirtiendo? ¿Quejándote, pensando en todo lo que pudo ser y no fue? ¿En lo que tienen los demás que a ti te falta?

Para desarrollar una mentalidad fuerte, donde las circunstancias no definen tu realidad sino la manera cómo las asumes, deberás invertir tu tiempo en actividades y pensamientos positivos.

Es importante aclarar que ser positivo no significa que no hayan pensamientos negativos, la diferencia es que no permites que estos controlen tu vida.

2. Mantener el control y el poder de las situaciones

mantener el control

Mantener el control, no permitir que las situaciones se apoderen de ti, tener una cabeza fría para decidir racionalmente y ver más allá del momento actual es clave para afrontar la vida.

La mayoría de personas deciden al instante, toman decisiones “en caliente”, y no miden sus consecuencias. Simplemente quieren reflejar su sentir por medio de decisiones, lo cual puede funcionar para herir a los demás, pero no para avanzar en la vida.

Antes de tomar una decisión, así sea por intuición, piensa en los posible efectos y lo que quieres lograr con ella. Si bien esto no es fácil; al igual que cualquier otro hábito, mantener el control es cuestión de disciplina.  Así que practícalo a diario con las decisiones más sencillas y fáciles que vas tomando.

Ver: Mejora 1% todos los días: El método Kaizen para tu crecimiento personal

3. Enfrentar el cambio como mecanismo de crecimiento

El cambio es lo único seguro que hay en la vida. Comparte en Twitter

Todo cambia; las personas, las situaciones que vives, tu presente, tu pareja, tu situación económica, aspecto físico, en fin. Negarse al cambio es negarse al proceso natural de la vida.

No te resistas a lo inevitable, más bien prepárate mentalmente para asumirlo y sacarle el máximo provecho. El cambio es una oportunidad para experimentar nuevas amenazas, oportunidades y momentos en los cuales te deberás medir y evaluarte.

El problema, o lo que sucede con el cambio, es que las personas lo asumen como algo negativo que viene a alterar su cómoda zona de confort. A nadie le gusta cambiar algo con lo que siente familiarizado.

Como seres humanos solemos buscar patrones y rutinas, y una vez sentimos que esto cambia, optamos por ponernos a la defensiva y rechazar este nuevo escenario.

Una vez identificamos que es normal (y seguro), solemos adoptarlo. Así que ante el próximo cambio en tu vida, ten la disciplina mental para no evitarlo, sino arriesgarte para sacar su máximo provecho.

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4. Deja de gastar energía buscando razones para no ser feliz

Pareciera que nos gusta estar tristes. Tenemos miles de razones para tener una sonrisa en nuestra cara, para agradecer, y aun así buscamos motivos para quejarnos, sentirnos insatisfechos y envidiar la vida de los demás.

En lo que respecta a la felicidad, en la vida tienes dos posibilidades:

  1. Comenzar a agradecer los momentos, detalles y situaciones más sencillas que tienes que te brindan felicidad, paz interior y tranquilidad o,
  2. Buscar motivos para no estarlo, encontrar razones que profundizan ese vacío interior que sientes que solo puede ser llenado con grandes momentos de felicidad…

Es por eso que hay tantas personas buscando esa “felicidad” en experiencias costosas, en objetos de lujo o imaginando escenarios perfectos que nunca van a ocurrir, personas tristes.

Mientras que hay solo unos pocos con la suficiente disciplina mental para agradecer desde el café que toman en las mañanas hasta la oportunidad de poder compartir con sus seres más queridos.

¿Quién crees que goza de una verdadera felicidad y paz interior?

5. Que tus palabras no busquen complacer a los demás

Estamos llenos de personas sin criterio. Seres humanos que no tienen el carácter para decir lo que sienten, piensan; carentes de franqueza y llenos de miedo para mantenerse firmes con sus posturas.

Para ellos todo es bueno, todo es aceptable, no hay críticas, opiniones y mucho menos algo para mejorar. Su personalidad es tan endeble que hoy los ves con cierta postura, y al día siguiente, tienen giros de 180 grados simplemente para encajar y no sentirse incómodos.

Recuerda que es imposible complacer a todo el mundo, existen más de 7 mil millones de opiniones y criterios distintos en este mundo, así que evita el desgaste y sé firme con tus principios. Si quieres dejar de querer complacer a todos, el portal WikiHow sugiere que practiques estas 6 actividades:

  1. Aprende a decir “no”.
  2. Pide lo que quieres.
  3. Haz algo por ti mismo.
  4. Examina tus temores.
  5. Evalúa tus límites.
  6. Deja de basar tu autoestima en lo que haces por los demás.

6. Empieza a correr riesgos con base en las posibles ganancias

Si piensas que vas a intentarlo, pero lo más seguro es que pierdas, ten la certeza que ya llevas un 90% de posibilidades de fracaso. La realidad que vives nace en tus pensamientos, y si comienzas con esta mentalidad, lo más seguro es que eso es lo que terminarás viviendo.

Si piensas que enero será un mes difícil para ti, que volver al trabajo un lunes será complicado luego de un fin de semana, que tu trabajo es aburrido y te gustaría estar haciendo otra cosa; lo más probable es que encuentres todas las justificaciones para estar aburrido.

Inconscientemente buscas razones que justifiquen tus pensamientos. Así que elige muy bien qué pasa por tu cabeza.

En cuanto a los riesgos, sucede lo mismo que los pensamientos positivos, el hecho de que pienses que puedes lograrlo no significa que no consideres el escenario negativo, pero sí en cual de los dos te enfocas.

Una visión positiva, o de ganancia frente a los riesgos, es entender que si bien algunos riesgos pueden no resultar, estos terminan dejándote una experiencia invaluable y un conocimiento esencial para un próximo intento.

7. Aprender de tus errores sin cometerlos varias veces

Los errores son una fuente invaluable de conocimiento, experiencia y hasta de felicidad (cuando los recordamos y hablamos abiertamente de ellos).

Pueden verse difíciles en un comienzo, pero si tenemos la perspectiva y resiliencia para preguntarnos qué nos está queriendo enseñar la vida, y encima tenemos una visión de largo plazo para asumirlos e incorporarlos a nuestro día a día, podremos sacar el máximo provecho de ellos.

Ver: 8 Razones por las cuales el fracaso es la mejor forma de alcanzar el éxito

Ahora bien, no podemos enamorarnos de los errores ni fracasos. Es común escuchar a los gurús del éxito diciéndonos que nos equivoquemos las veces que sea necesario, “fracasemos como si no hubiera un mañana…“, y personas utilizando esta filosofía para cometer el mismo error infinitas veces.

No se avanza cometiendo el mismo error una y otra vez…

Debes tener la disciplina mental para cuestionarte si estás haciendo exactamente lo mismo que te llevó, en el pasado, a cometer un error. Si es así, corrige el curso, de lo contrario serás como la gran mayoría que espera resultados distintos haciendo lo mismo que los demás.

Libros recomendados:

El fracaso no es un motivo para dejar de intentar nuevas cosas

Tienes dos alternativas al momento de fracasar: La primera, la cual es practicada por la mayoría, es arrepentirte, cuestionarte por qué eres tan malo y evitar al máximo volver a intentarlo.

El segundo, tener la disciplina mental para cuestionarte en qué fallaste, corregirlo e identificar oportunidades que puedes aprovechar a partir de ese error. Cuando te equivocas encuentras nuevas maneras de hacer las cosas, nuevos resultados.

¿Qué piensas hacer la próxima vez que te equivocas?

8. Disfrutan de momentos de soledad para crecer interiormente

¿Disfrutas de tu soledad? 

No es un secreto que la gran mayoría de personas siente miedo (y hasta pánico) de quedarse solos. Incluso, aplican la filosofía de preferir estar “mal acompañados” que no tener a nadie en absoluto.

La soledad es un espacio que puedes aprovechar para crecer interiormente. El ruido, las apariencias y expectativas de los demás suelen callar esa voz interior (intuición), que te dice qué es correcto y que no.

Los momentos de reflexión, en silencio, donde te cuestionas hacia donde vas, lo que estás haciendo con tu vida, y que puedes aprovechar para definir tu proyecto de vida, son sumamente importantes para todos aquellos que quieren alcanzar cierto nivel de éxito.

Es necesario que te encuentres contigo mismo; identifiques tus debilidades, fortalezas, miedos y pasiones. Es necesario que te conozcas y te ofrezcas bienestar, de lo contrario nunca tendrás valor para agregar a los demás, serás alguien endeble que se adapta a las necesidades de los otros.

9. Entender que el éxito no se merece

El problema que tenemos la mayoría es que nos juzgamos por lo que pensamos y no por lo que hacemos. Nos creemos diferentes, soñamos mundos ideales y hablamos de todo lo que vamos a hacer cuando las condiciones perfectas se nos den…

Llevamos años en esas, hablando y sintiendo la satisfacción de contar al mundo nuestros objetivos. El problema es que esta satisfacción nos impide actuar, sentimos que hablando ya estamos actuando, y nos quedamos viviendo en un mundo de merecimiento donde todo debe llegarnos…

¿Te sientes identificado?

Una señal de disciplina mental es comprometerte a mostrar tus objetivos por medio de acciones, no palabras. No digas lo que piensas hacer, más bien hazlo y que tus actos hablen por ti.

Ernest Hemingway, escritor y periodista estadounidense, y uno de los principales novelistas y cuentistas del siglo XX, plantea que tu trabajo es el que debería ser famoso, no tú.

Ernest Hemingway

Es importante aclarar algo, y es tu definición de éxito. No permitas que te vendan otras definiciones que no van con tu proyecto de vida. Tu éxito es hacer realidad tu propósito, no el cumplimiento de lo que los demás esperan de ti.

Importante: Para lograr el éxito debes medir, evaluar, corregir y aplicar

Es importante que midas y te evalúes. El éxito, tus propósitos, pasiones y grandes sueños no pueden quedarse en un mundo romántico donde todo funciona a la perfección.

Tener disciplina mental significa ser exigente contigo mismo. La gran mayoría de personas que viven quejándose de su situación actual son permisivos con sus justificaciones.

Si hoy no estás en el lugar que imaginaste ayer pregúntate qué estás haciendo mal, qué estás haciendo bien y qué se puede mejorar. Escríbelo, que es mejor tener una lista de cosas finitas que están mal, que un sentimiento generalizado de no estar haciendo nada bien.

Ver: Las 10 decisiones difíciles que tomaron las personas exitosas

10. Su visión de largo plazo les permite tener resultados increíbles

Para terminar, debes tener una visión de largo plazo. Y por largo plazo no nos referimos a este año, o al siguiente. Nos referimos a 10 años, incluso 20. Allí debes visualizar tu proyecto de vida.

Cuando seas disciplinado frente a esta visión, podrás ver las circunstancias y situaciones temporales como eventos que tienen solución o que contribuyen hacia tu meta, y no como momentos que definen tu vida.

Es decir, dejarás de ahogarte ante cada vaso de agua que te presenta la vida.

No obstante, esto no significa que no debas planear en el corto y mediano plazo. Si tu proyecto de vida no tiene metas y actividades concretas para realizar inmediatamente es muy factible que pierdas la motivación.

Define metas en el corto plazo que te motiven a seguir trabajando por tu proyecto de vida, pero también desarrolla la disciplina mental que te mantenga fuerte cuando quieras renunciar.

Por que si hay algo seguro, es que en tu camino hacia la grandeza vas a encontrar razones a diario para renunciar, y es tu trabajo saber ignorarlas y seguir con tu cabeza mirando hacia el frente.

Continuar leyendo: 15 hábitos que incrementarán tus probabilidades de éxito 

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