Lo que pienso de emprender, dos años después de crear mi propia empresa

Tengo la sensación de que hoy en día emprender se ha convertido en una moda: todos queremos tener nuestro propio negocio y ser libres, dejar el trabajo de 8 a 5 y controlar nuestro tiempo.

¿Suena atractivo? ¿Cierto?

Lo que me intriga de toda esta cuestión es la forma cómo se está comercializando en el mundo entero este camino de vida.

Emprender, en la actualidad, es un producto más.

Encuentras emprendimiento en cientos de cursos en la web, blogs que enseñan a crear empresas de forma rápida y sin esfuerzo -los famosos 4 pasos para crear tu propia empresa y ser millonario-, cursos cortos en universidades, entre otros.

Esto nos ha hecho pensar que debemos formarnos en emprendimiento, antes de ir a cagarla. Al menos eso es lo que nos venden con tanta sobresaturación de información.

Y allí estaba yo. Lleno de ganas por emprender, con una idea que se me ocurrió en uno de mis viajes y que me hacía tener la ilusión de sacarla del estadio.

Fue entonces cuando tomé la decisión de hacer un diplomado de emprendimiento en una reconocida universidad de Colombia para luego darme cuenta que me faltaba demasiado para tener la idea clara.

Todas las clases eran del estilo de: te falta definir el mercado, no has hecho el plan de marketing, no tienes experiencia en ese sector y un montón de basura proveniente de personas que no se si alguna vez hayan creado un negocio exitoso.

Es triste admitir que en ese momento compré el cuento y me lo creí. Resultado: Tenía una idea grandiosa que murió una vez terminé el diplomado, ya que no era experto en ese sector, ni tenía listo un plan de negocios, en fin. Compré la mentira.

Dos años después de haber creado mi empresa desde cero, te puedo decir que emprender no es lo que parece desde afuera.

Y no quiero que lo interpretes mal, al contrario, quiero que sirva de reflexión para que sepas muy bien lo que te espera en el camino.

Libro recomendados

Tómalo simplemente como un punto de vista más a tener en cuenta junto a todos los que recibes antes de hacer cualquier cosa. Si eres como yo, cuentas tus planes antes de hacer algo y el mundo entero opina.

Si bien pienso que los beneficios de ser emprendedor y crear una empresa son muchos, quiero hablar hoy de la realidad que me ha toca vivir, más allá del reconocimiento y la satisfacción que se pueda experimentar.

Si te detuviste a mirar el libro que más arriba te recomiendo, de corazón te aconsejo que lo adquieras. Cuando lo leí por primera vez no me gustó para nada. Me pareció un tanto pesimista el autor entorno a la creación de empresas.

Ver: 9 Libros para cuando quieres emprender y no sabes en qué

Hoy, dos años después de haber tenido mi bebé, te digo que es un excelente material para que te cuestiones el por qué estás haciendo lo que haces. Si te fastidia mucho el libro, no lo sigas leyendo, pero eso si, no te deshagas de él. Luego lo valorarás.

Pero, si por el contrario no te interesa el libro de arriba, me gustaría que pensaras en los siguientes 10 cosas antes o después de montar tu negocio.

1. La experiencia no determina tu éxito

No te dejes engañar de los que dicen que si no tienes experiencia en algo no podrás lograrlo. Solo tú dictas tus reglas. En mi caso no tenía idea alguna del sector de alimentos. Mi única solución fue aprender a un ritmo más rápido que el normal.

2. Acostúmbrate a lidiar con la incertidumbre

No saber qué va a suceder no es divertido. Muchas personas prefieren quedarse en una situación negativa que experimentar la incertidumbre. Mi consejo es que la asumas como un componente intrínseco de emprender.

Estás creando desde la nada y puede ser normal sentir inseguridad.

3. Piensa en ejecutar, no en ideas

Cada persona tiene una idea que seguramente salvará al mundo. ¿Y…?

Las ideas por si mismas no son nada. Es la ejecución de las mismas la que proporciona valor a la vida de las demás personas. Entonces, deja de estar creando ideas millonarias en tu mente y dedícate a ejecutar. Verás lo diferente que es.

(Foto mía llevando nuestro producto cuando empezamos el negocio, hoy en día ya no hago esta función pero de eso hablo: ejecución.)

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4. El negocio no se maneja solo inicialmente

Te aseguro algo: si un recién nacido no recibe la atención de su madre los primeros meses de vida, dos cosas podrían pasar: muere a temprana edad o crece con problemas.

Dedícale tiempo. Si montas una empresa se supone que es por que te gusta lo que haces. Así que no entiendo los motivos para crear una empresa y no trabajar en ella.

5. Eres el encargado de mantener la actitud positiva

Por más difíciles que estén las cosas eres quien tira las riendas. Mantener la actitud y la energía del equipo en niveles altos es tu obligación.

6. Deja de pensar que tienes que tener tu producto 100% listo para poder vender

La perfección no existe. Y quienes la buscan terminan por no hacer nunca nada. He estado en ese ciclo y se de lo que hablo. Esperar a tener la idea lista en su totalidad es una perdida de tiempo.

Si eres de los que todo tiene que cuadrar, y los planetas se tienen que alinear para que las condiciones se reúnan déjame decirte que debes cambiar.

7. Vender, vender y vender

¿Adivina qué le pasa a una empresa que tiene el producto más innovador del año, ha ganado premios de emprendimiento y sus socios son los más creativos de su medio, pero no vende?

Se quiebra. 

Las ventas son lo más importante. Mi recomendación, es que inicialmente no delegues este trabajo a nadie ajeno a la empresa. Hazlo tu y recibirás el feedback suficiente para saber si tu producto genera valor o no.

Ver: Los emprendedores exitosos son vendedores, no visionarios

Yo odiaba las ventas. Me daba pena vender y me sentía mendigando. Mi solución para enfrentar el problema: Vender puerta a puerta mi producto por quince días.

Resultado: La gente amaba el producto, me trataron demasiado bien, me felicitaron y sólo recibí comentarios positivos y muchas ventas. El miedo, al enfrentarlo, desapareció.

8. No te guíes por lo que vendas, guíate por lo que te queda

Vemos el primer renglón de un estado de resultados y nos emocionamos al ver las ventas totales. ¿Nos parece demasiado, cierto? Luego nos llenamos la boca diciendo que nuestra empresa vende X cantidad de dinero al mes. Se nos infla el pecho.

Sin embargo, ¿qué es realmente lo importante? Lo que te queda. La utilidad después de impuestos.

Esa es la razón por la que estás ejerciendo una actividad comercial. Las ventas son sólo para impresionar.

9. Emprender es un camino de espinas, oscuro y lleno de minas.

Estoy seguro que a medida que avanzas, creces o progresas dentro de tu empresa los problemas y los desafíos irán apareciendo uno tras otro.

Mi recomendación: Debes crecer más como persona más que tus problemas. Si tus problemas son de un nivel 5, tu debes estar en un nivel 10. Siempre debes ser más grande que tus problemas para poder seguir el camino sin desfallecer.

Más del 95% de las empresas, al quinto año de su creación, no existen. Comparte en Twitter

10. La ingenuidad en ocasiones es necesaria

Desconocer también es una virtud. En muchas ocasiones no tener conocimientos específicos te hace tomar acción inmediatamente. A mayor número de conocimientos, más evalúas, analizas y estructuras.

No quiero decir que esto no tenga importancia, de hecho es vital para un correcto funcionamiento de tu empresa, pero se vuelve una piedra en el camino cuando paraliza y no deja avanzar.

Por último, crear una empresa es muy fácil

Así es. No es nada que tú no puedas llevar a cabo.

¿Sabes por qué te parece tan complicado montar tu propia empresa? Porque no piensas en dar pasos pequeños. Queremos tener completamente desarrollados cientos de productos, cobertura nacional o niveles de venta abrumadores.

Ver: Mejora 1% todos los días: El método Kaizen para tu crecimiento personal

Piensa en crear una empresa en la que todos los días aprendas algo nuevo. Tu meta es crecer como persona y por ende hacer que la empresa crezca. Como líder debes ser más grande que la empresa misma.

Recuerda, la clave está en dar pasos pequeños.

Como alguna vez dijo Warren Buffett: “Para tener éxito no hay que hacer cosas extraordinarias, sino cosas ordinarias extraordinariamente bien”

Esta es una muestra del valor que tiene dar pasos pequeños, constantes, sin prisa pero sin pausa.

Te presento el primer producto de nuestra empresa, somos creadores de la marca registrada MILS, la cual hoy tiene presencia en más de 30 supermercados en Medellín y alrededor de 140 clientes activos en todo Colombia.

Recuerda que no tenía experiencia alguna en el sector de alimentos, ni en comercialización con retail, nunca había negociado ni hecho planes de ventas.

Pero como te decía anteriormente: sólo tu dictas tus reglas.

Reconozco que el camino no ha sido fácil y hemos sobrepasado algunas dificultades, pero sin duda alguna nada que una persona ordinaria no pueda hacer.

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Ahora te invito a que sigas tu camino, con toda la motivación del mundo y con fé en tus capacidades.

Continuar leyendo: Por qué crear una empresa puede ser tu mejor maestría


Escrito por Juan Felipe Gallego

Co-fundador de MilsMilk, empresa pionera en Colombia en la elaboración de Bebidas Vegetales. Nuestro propósito es crear un impacto positivo en el planeta y en nuestros consumidores a través de la conciencia en los recursos naturales y en un estilo de vida saludable.

 

*Este artículo fue publicado originalmente en el blog personal del autor

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