Mi sueño era trabajar de lunes a viernes en una oficina de 8 a 5

Todas las historias tienen algún comienzo, algún punto de partida o ese punto de inflexión.

La mía comenzó hace aproximadamente un año, y aunque todavía no es una historia de éxito, es de intentos y luchas que nos motiva cada día más a seguir en este camino.

Hace un año un viaje me rodeó de personas interesantes, con muchos proyectos de vida y emprendedores exitosos.

Jamás había pensado en hacer algo similar a un emprendimiento, por el contrario mi sueño era trabajar de lunes a viernes, de 9 a 18hs y mi lugar en el mundo era una oficina. La no relación de dependencia, era un concepto aterrador, de solo pensarlo.

Pero años después que el sueño de estar en una oficina se cumplió, ya no alcanzaba, necesitaba algo más que me elevara y completara; algo que me permitiera sacar una mejor versión de mi misma para poder seguir aprendiendo, pero también poder integrar todo lo que con el paso del tiempo había aprendido.

El mundo da señales, pero uno está muy ocupado para notarlas

Y una de las cosas que uno aprende es que “el mundo da señales”. Creo que el mundo siempre arroja señales, pero a veces uno no está lo suficientemente concentrado como para notarlas.

Y por otro lado, a veces es más cómodo no ver que el mundo quiere llevarnos por otro camino, lleno de desafíos y dudas. Así que decidí estar más atenta, y empezar a observar más detenidamente.

Las señales a veces se traducen en la conversación con una persona que te da datos inesperados, es prestar atención a las páginas web que uno navega, que te presentan cursos, libros, textos, blogs, charlas.

Ver: 12 sitios web que te enseñarán cómo ser millonario

Señales que a veces, son encontrarse una revista en una sala de espera que justamente su artículo principal tiene que ver con el tema que uno empezó a seguir de cerca. Y a veces, las señales llegan en forma de merienda y pantuflas hablando con mamá.

Así empezó una parte de esta historia de emprendedores, cuando me comentaron que el sueño de alguien era vivir de la venta de productos ricos de repostería, aunque lo consideraban descabellado e imposible.

En ese momento, no se me ocurrió más que alentar la idea, y defender mi posición que sería algo seguramente difícil pero no imposible.

Así que comencé a investigar cómo se puede llevar a cabo un emprendimiento, cómo se puede crear una marca, cómo se la puede posicionar en las redes y cómo se puede mostrar al mundo lo que uno ama hacer.

Cuando uno se enfrenta ante planes radicalmente diferentes a los que está acostumbrado, creo que comienza a tener nuevos sentimientos. En el caso del emprendedor, o de mi historia creo que es…

Y ahora ¿por dónde se empieza?

A partir de ahí todo se transforma en una enorme maraña de información, de datos, de dudas, de certezas.

Un camino de hacer y deshacer lo recién hecho, de planificar, revisar y cambiar lo que no funciona, de detectar errores, y ser consciente de todos los fracasos (y si, también de alegrarse por esos pequeños éxitos que suelen llegar bastante más lento de lo que uno espera)

Y también en ese momento, comenzó el segundo capítulo de la historia. Darme cuenta que me gustaba ver a las personas hacer lo que les gusta, y ayudarlas a concretar un sueño de ese estilo.

A veces solo falta una motivación o un aliento para al menos intentarlo y poder luchar por dedicarse a “eso” que uno sueña. Para esto, ya era necesario poder trabajar en equipo (porque la motivación, ¡es contagiosa!)

Así que en paralelo con mi investigación por el mundo de la repostería, de cursos para hacer una página web, de posicionamiento en la red, de fotos profesionales para productos gastronómicos… se lanzó una agencia para emprendedores, que tiene de todo un poco (una mezcla que me pareció una ridiculez en un comienzo) poder combinar todos los disparadores de motivación que uno tiene dentro, con las pasiones y la inspiración en conjunto con el arte de emprender

¿Todo junto?
¿En un lugar donde las personas puedan desarrollar plenamente esos potenciales?
¿Una agencia que ayude a encontrar el rumbo para cumplir esos sueños?

Para procedimientos estrictos, ya vivo mi rutina diaria durante toda la semana, así que ¿por qué no? ¿Por qué no hacer algo así de descabellado? Así nació Volhard digital. La web cuenta con nuestra presentación y un blog con varias secciones donde incluimos todo lo que nos gusta.

Todo eso, implica mucho esfuerzo, es verdad. Muchas horas de dedicación y de estudio. Pero es increíble ver los avances, y con avances no me refiero a que ahora pude montar una agencia de inspiración para emprendedores a escala multinacional, ni mucho menos, ya que aún es un proyecto que trabajamos todos los días.

Me refiero para preparar contenido de calidad, para encontrar la forma de poder compartir con todos nuestras humildes opiniones, experiencias y conocimientos hasta llegar a ser una gran comunidad.

“El mundo necesita más personas que amen lo que hacen”

En el camino uno puede encontrarse con publicaciones como Emprendiendo Historias, esos sitios que dan empujones para seguir, para saber que es difícil, pero no es imposible.

Que existen los fracasos, que existen las ideas pésimas, ridículas así como también las reveladoras. Y con todas ellas se debe trabajar, todas se deben moderar para ir armando ese producto final que uno tiene en la imaginación pero que es tan difícil de bajar a la realidad.

Nos encontramos con miles de dificultades. La imaginación va más rápido que nuestro cuerpo. Tenemos muchas ideas hermosas pero que al momento de llevarlas a cabo, siempre nos falta algo.

Alguna herramienta técnica, algún conocimiento, materiales de trabajo, pero eso no nos preocupa, por el contrario nos moviliza a seguir en ese camino, si se nos presentan dificultades, estamos seguros que estamos en el camino correcto para poder hacer realidad nuestro sueño.

Y además, tenemos muy claro que nosotros podemos no saberlo, pero que seguro, en algún lugar de este hospitalario mundo hay alguien que ya lo sabe, que lo enseña o lo comparte.

Y nuestro sueño es incentivar, es movilizar es sacar la mejor versión de todas las personas. Tal como leímos tantas veces:

El mundo necesita más personas que amen lo que hacen. Comparte en Twitter

Creemos que de esa forma, todo puede fluir mejor y con más naturalidad. Creemos que las cosas pueden hacerse diferentes. Los resultados pueden ser supremos cuando se asume un compromiso. Y estamos seguros de eso y por eso seguiremos luchando.

Continuar leyendo: 3 emprendedores latinoamericanos que impactaron al mundo con sus ideas

 

Aye SmalSoy Aye Smal, vivo en Argentina y soy licenciada en Administración de Empresas, pero me identifico más con la idea de ser creadora de empresas (¡y de ideas!) Me gusta la escritura, el diseño y la fotografía. No me canso de luchar a diario por seguir aprendido. Quiero recorrer el mundo contagiando a las personas para que se tomen un respiro.. y planifiquen su mundo soñado. Creo que el camino no es fácil, pero vale la pena intentarlo.

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN

Recibe las mejores historias de Emprendimiento,

Éxito y Motivación en tu correo. Es gratis.

AHORA SOLO FALTA QUE CONFIRMES TU CORREO. REVISA TU BANDEJA DE ENTRADA.

 

SI NO APARECE, REVISA EL SPAM O PROMOCIONES

Send this to a friend