Sé muy bueno en algo, lo demás cómpralo

En la actualidad es común ver la cantidad de tutoriales e información con fines educativos colgada en internet. De entrada, esto es algo muy positivo pues significa que hay una gran cantidad de videos donde te enseñan cómo hacer millones de cosas.

Sin embargo, este tipo de valiosos contenidos que se encuentran en la web no deben apuntar a convertir a cada persona en un multitarea (Multitasking); es decir, aquellas personas que pueden hacer todo tipo de tareas y procedimientos.

Hace más de 200 años el economista Adam Smith desarrolló el concepto de “División del trabajo”, el cual establece que el aumento de la productividad -punto fundamental para toda empresa- proviene de la especialización. Al iniciar un negocio la delegación y asignación de tareas, de la cual se ha escrito mucho; es una actividad clave.

Volviendo al tema de las toneladas de información formativa que hay en internet, es importante decir que esta sirve para complementar o especializar los conocimientos en el área donde se es más fuerte o la carrera que se haya estudiado.

Dado que sin lugar a dudas, para profundizar y llenar vacíos en el campo de conocimiento donde nos desempeñamos productivamente, este material sí que es valioso.

La idea que subyace en este razonamiento es un principio económico básico que reza: “Sé muy bueno en algo, lo demás cómpralo”.

Para un emprendedor sería: “Sé muy bueno en algo, lo demás contrátalo”.

Dicen que la productividad no lo es todo, pero en el largo plazo sí lo es. Como se ha demostrado a lo largo de la historia, para elevar la productividad hay que enfocarse plenamente en una determinada actividad donde se sea más fuerte; de esta forma fortaleces tus virtudes o esa área, y se puede contratar a alguien que sea fuerte donde tú eres débil.

Así se aminora esa vulnerabilidad de tu negocio. Los grandes equipos surgen de la interdisciplinariedad.

Libros recomendados:

Por otra parte, en la actualidad la tendencia es a lo que algunos llaman la “economía colaborativa”, que entre otras características; supone la existencia de varias empresas que prestan servicios a otras (B2B).

Es decir, las empresas ya no propenden por la consolidación de diversos departamentos y áreas al interior de las mismas, sino que prefieren enfocarse únicamente en su core de negocio y contratar los servicios de otras empresas especializadas en determinada actividad.

Ver: 11 Herramientas imprescindibles para el emprendedor

Finalmente, lo que se quiere resaltar es que no resulta conveniente que el emprendedor sea simultáneamente, marketero, administrador, relacionista público, contador, etc.

Si bien es cierto contratar a un responsable para cada área sería un gasto que probablemente no todos los emprendedores estén dispuestos a costear; actualmente hay figuras de contratación que permiten aminorar costos como el freelance, que son empleados con una remuneración un poco más baja, también se podrían contratar los servicios de autónomos que cobran por servicio prestado.

Adicionalmente, otra forma de contratar los servicios de alguien experto en un oficio sin incurrir en altos costos, es al solicitar los servicios de estudiantes universitarios, los cuales tienen expectativas salariales no tan altas y están en busca de llenar su hoja de vida con experiencias laborales.

En conclusión, algo que debes evitar al inicio de un negocio es no convertirte en un mar de conocimientos con un centímetro de profundidad, es preferible avanzar hacia la especialización en aquello que haces mejor para elevarla productividad de esa actividad concreta y aumentar las probabilidades de éxito de tu emprendimiento.

Ver: 10 Gastos innecesarios al momento de crear tu empresa

 

Ulises Rodríguez UtriaEscrito por Ulises Rodríguez UtriaEconomista, Cofundador y CEO en UVR correctores de textos.

Suscríbete!

Recibe las mejores historias de Emprendimiento,

Éxito y Motivación en tu correo. Es gratis.

Gracias por suscribirte. 

"Hazlo, y si de ta miedo, hazlo con

miedo"

Send this to a friend