Cómo crear tu empresa desde tu puesto de trabajo

En un mundo ideal tendrías el dinero suficiente para vivir cómodamente por un tiempo ilimitado, podrías renunciar a tu trabajo, enfocarte 100% en tu idea de negocio y crear tu empresa…en un mundo ideal.

Desafortunadamente esto no es así, y a pesar de lo complicado que puede ser en realidad, muchas personas se las han arreglado para terminar siendo exitosas a la hora de crear su empresa.

Quizás tengas una familia que mantener, préstamos estudiantiles qué pagar, deudas con tu tarjeta de crédito, la hipoteca de tu casa, o quizás los beneficios que te ofrecen en tu trabajo son tan buenos que no puedes dejarlos ir así como así.

En definitiva, pensarás que nunca es un buen momento para emprender.

Adicionalmente, mentores, gurús y blogs de emprendimiento te dirán que renuncies a tu trabajo y sigas tus sueños, pero ¿quién pondrá la comida sobre tu mesa cuando renuncies?

La buena noticia es que sí es posible (al menos por algún tiempo) de mantener tu trabajo y emprender tu idea de negocio, de crear tu empresa.

Si preguntas a un conjunto aleatorio de emprendedores exitosos, muchos te dirán que al comienzo de su trayectoria como empresarios, tuvieron que asumir otros compromisos y responsabilidades.

En otras palabras, sí es posible emprender con un trabajo, existe una gran cantidad de empresarios que recibiendo su cheque, emprendieron su idea de negocio desde su garaje o desde alguna habitación de sus casas.

Sin embargo, esto no significa que no debas ser creativo. Puedes buscar un trabajo de medio tiempo, buscar ingresos adicionales en algo que eres bueno, o renunciar a hobbies innecesarios con la finalidad de enfocarte en tu trabajo y en la creación de tu empresa.

Conservar tu trabajo y crear tu empresa, al mismo tiempo, no es un milagro, se trata de ser eficiente y productivo. Aquí tienes 5 estrategias para simultáneamente generar ingresos en tu trabajo y perseguir tu pasión de emprendimiento:

1. Analiza tu trabajo con la luz adecuada:

Sin importar qué tipo de trabajo tengas, asegúrate de considerarlo una bendición y no una maldición para tu vida. Este no está deteniendo tus sueños, te está manteniendo a flote: tu necesitas ese cheque, de lo contrario no tendrías dinero suficiente para sobrevivir mientras organizas tus ideas de emprendimiento.

Piensa de esta manera: eres afortunado de recibir el capital para tu empresa cada semana o cada quince días de parte de tu trabajo. La mayoría de inversionistas les gusta ver que los emprendedores primero inviertan en ellos mismos, y tú necesitas de ese cheque y de tus ahorros para hacerlo realidad.

2. Planifica bien tus días:

Puede que para ti, trabajar 36 horas seguidas sea sinónimo de respeto, productividad y eficiencia; nada más alejado de la realidad, lo que realmente estás demostrando es tu incapacidad para planificar y gestionar tu tiempo, y con el tiempo, tu salud.

Libros que debes leer:

De hecho, son pocas las empresas que se crean bajo esta estrategia; son las pequeñas cosas que haces, diarias y constantes lo que define el éxito o el fracaso de tu emprendimiento.

Así que deja el trabajo excesivo, aléjate de las distracciones y dale a tu trabajo y a tu idea de negocio la atención y enfoque que ellos demandan. Si este es tu caso, considera la posibilidad de crear tu empresa un día a la semana.

3. Maximiza tu tiempo:

Tus días tienen las mismas 24 horas que tienen Oprah, Zuckerberg, Bill Gates y Obama cada día. Quizás ya sabes que tu trabajo actual demanda entre 40 y 48 semanales de tu tiempo, así que cuenta con ellas y aprende a maximizar las horas que te quedan disponibles.

Dormir debe seguir siendo una prioridad, de hecho, dormir menos no te hará más exitoso. Aparte de tus 40 horas laborales, aun tienes 72 horas para invertirlas en lo que tú desees, así que piensa bien cómo las vas a utilizar.

La razón por la cual los emprendedores exitosos no desean más tiempo, es por que han aprendido a administrar el que ya tienen.

4. Piensa en tu trabajo como una motivación:

Entre más necesario sea tu deseo de convertirte en emprendedor, mejor lo harás: así que encuentra la pasión que motive tu aventura.

Existen muchas formas de hacer esto: puedes tener miedo de exponer tu idea de negocio a un inversionista (tu trabajo representa la tranquilidad de tener un ingreso aun cuando esta persona diga que no le interesa), en tu recorrido al trabajo puedes sentir que estás perdiendo el tiempo escuchando al radio (cuando sabes que puedes estar haciendo llamadas y cerrando negocios telefónicamente).

5. Terceriza, terceriza y terceriza:

Ya sabes cuánto vale cada hora de tu tiempo (y si no lo sabes, calcula!) ¿Puedes contratar a alguien para que lo haga mejor, más rápido, y al final, cerrar en ceros, o hacer algo de dinero durante ese tiempo? Si la respuesta es sí, no lo pienses más.

Tener una mentalidad emprendedora implica saber aprovechar cada momento, situación y recurso que se te presenta; esta es la mejor habilidad que puedes tener y que debes perfeccionar, y de hecho es fácil, no tienes que hacer grandes cambios en tu vida para empezar.

Encuentra qué puedes empezar a hacer hoy para maximizar tu tiempo, deja ir toda esa carga que te impide ser ligero y ágil, y enfócate en tu trabajo y en la creación de tu empresa.

Recuerda: Sí es posible emprender con un trabajo, existe una gran cantidad de empresarios que recibiendo su cheque, emprendieron su idea de negocio desde el garaje o desde alguna habitación de sus casas.

Continuar leyendo: Lo que pienso de emprender, dos años después de crear mi propia empresa

Fuente

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