De estar en la quiebra a millonaria en 2 años

En un episodio de Sex And The City, la protagonista Carrie Bradshaw, una vez concluyó: «Tal vez el pasado es como un ancla que nos retiene. Tal vez, tienes que dejar de lado lo que eras para convertirte en lo que vas a ser».

Extraordinariamente, en diferentes circunstancias, lejos de las vidas glamurosas retratadas en televisión, una mujer sin hogar de 21 años de edad, de nombre Dani Johnson, llegó más o menos a la misma conclusión, aunque tal vez, a través de un viaje mucho más insoportable.

Dani llevaba una vida pobre trabajando como camarera de un bar en Hawai, dormía en su coche con sólo dos dólares y tres centavos a su nombre y 35.000 dólares en deuda.

Atormentada por una infancia llena de abusos físicos y sexuales, intentó suicidarse después de una sobredosis de cocaína – pero en ese momento, irónicamente, su vida cambió para siempre. Hoy Dani Johnson es millonaria, maneja cinco empresas y dedica su tiempo viajando en Jet por todo el mundo, haciendo obras de caridad.

«Tal vez el pasado es como un ancla que nos retiene. Tal vez, tienes que dejar de lado lo que eras para convertirte en lo que vas a ser»

La forma cómo hizo su primer millón, a pesar de un pasado tortuoso y de no tener un hogar, es parte de la leyenda empresarial. Su historia sugiere, como el Dr. Phil diría, «No importa lo que hizo tu mamá; no importa lo que tu papá no hizo. Eres el único responsable de tu vida. Eres responsable de la energía que creas para ti mismo».

«Era la víspera de Navidad de 1990 y estaba fuera de mis cabales, dormía con 8 tipos diferentes a la vez y todo esto para poder comer cada día de la semana. Allí me di cuenta de que me había convertido en algo peor que la familia en la que crecí y eso fue devastador.

Mis padres eran drogadictos y nunca los vi sobrios. Mi infancia estuvo llena de amenazas y era golpeada todos los días; semana tras semana. Toda mi vida se llenó de horror y terror, y mentiras tanto yo me juraba que nunca sería como mi familia» recuerda Dani.

Esa Nochebuena Dani se unió a otras camareras en la playa para beber y drogarse, dice ella que: «sudaba demasiado ya que estaba bailando constantemente; vi la cocaína en medio de la fiesta y me agacho para hacer una línea.

Recuerdo despertar a las 10 de la mañana en la playa pidiéndole a todos un poco más. Ese día, me di cuenta que me había convertido en una prostituta solo por drogas…había llegado a lo más bajo.

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Odiaba todo sobre mí misma, sabía que mi futuro no sería bueno, era una suicida desde la edad de seis años…mi vida no era digna de ser vivida. No había ninguna posibilidad de convertirla en algo mejor. Era un asco. Odiaba la forma en que mis padres nos criaron.

Mi vida estaba llena de promesas rotas, mentiras y gente que me maltrataba. Impulsada por las secuelas de la droga, en un estado casi catatónico en la mañana, Dani decidió que iba a acabar con todo. «Comencé a caminar hacia el océano y a pensar sobre todo.» Un momento después, la vida que llevaba habría terminado allí.

En ese instante, su vida cambió para siempre.

Casi como un milagro, oí una voz que decía: «Toma tus cosas y sigue.» Se sentía casi como un milagro para ella. «El sentimiento de cocaína salió al instante – Yo no quería más. Me di la vuelta, levanté mis cosas de la playa y caminé una milla para llegar a mi carro.

Conduje 45 minutos hasta la playa donde yo vivía; durante todo el tiempo que manejaba, fue como si el lado izquierdo de mi mente dijera:

«Esto no es lo que quieres para tu vida, no debes beber. Hay más en la vida», y el lado derecho estaba diciendo, «Eres un fracaso, eres una perdedora, eres asquerosa; peor que tus padres, lánzate con el coche al océano.»

Fue como una guerra dentro de mi mente con estas voces y literalmente ya estaba en un trance.

Dani no tiene idea de por qué decidió escuchar esa primera voz. Así que comenzó a preguntarse: ¿Qué puedo hacer? ¿Qué tengo que hacer para cambiar esta situación? Trabajando como camarera Dani no ganaba lo suficiente como para pagar un apartamento (4.500USD al mes), además de que la renta en Hawai era exageradamente cara y no tenía para pagar los tiquetes de avión de vuelta a California.

No conocía a nadie. Estaba aterrorizada, pensaba que la iban a violar o abusar de ella ya que no tenía ningún refugio. Era una chica que, entre las edades de 3 a 16 años fui abusada. Las emociones seguían allí.

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Esa noche se quedó dormida en su coche tratando de encontrar respuestas a sus preguntas. No pasó nada es noche, pero al día siguiente la bombilla se le iluminó, todas las respuestas estaban en el baúl de su coche: allí estaba un programa de pérdida de peso que había comprado mucho antes de estar en la calle, y estaba precisamente allí en el asiento trasero. L

o había usado durante una semana pero en realidad nunca le prestó atención. Era como si este programa me estuviera hablando; lo cogí y parecía que esta cosa me estuviera diciendo:

«Yo soy tu respuesta.» Y lo primero que pensé fue: «No, yo no voy a vender un programa de pérdida de peso! De ninguna manera voy a hacer esto!…Me sentía como esas veces que no quieres hacer algo pero sientes que debes hacerlo, ¿Sabes?» 

De hecho, ser exitoso es una decisión tomada por ti

Así que tomé la caja del programa y llamé al fabricante. Empecé preguntando qué se necesitaba para llevar el programa a Hawai y al final resultó que, me exigían licencias – y dinero, el cual yo no tenía.

Es entonces allí cuando Dani decidió obtener recursos: Hizo un volante a mano promocionando el programa de pérdida de peso pero necesitaba un número de teléfono para facilitar que la gente pudiera ponerse en contacto con ella, y ella no tenía uno.

Así que cogió las páginas amarillas en la cabina telefónica, miró a través de ellas y llamó a una empresa de telecomunicaciones pequeña. Conversó con el asesor durante algún tiempo ya que trataba de construir una relación. Le preguntó sobre el costo de su servicio de correo de voz a lo que el asesor muy gentilmente accedió a darle una línea por 15USD.

Dani estaba eufórica ya que por fin había conseguido el descanso que necesitaba. Puso el folleto en la oficina de correos donde todo el mundo en esa ciudad iba, y tres horas más tarde, pensando que no llegaría ningún mensaje, el correo tenía 25 mensajes. ¡No sabía qué hacer con ellos!

Larga historia, la cual terminó con 40 cheques por un total de $ 4.000 dólares de gente que ni siquiera conocía – y todo sólo el primer mes.

Hizo un cuarto de millón de dólares el primer año con sólo vender el programa de pérdida de peso, y para el segundo año ya era millonaria. Llegó a abrir 18 centros de pérdida de peso de todo el país. Vendió el negocio en 1996 – Se convirtió en multi-millonaria.

No importa tu situación actual, o los problemas que puedas tener, Dani te comparte su historia como muestra de que por más traumática que tu vida pueda ser, y sin importar si puedes estar en la quiebra, siempre puedes lograr tus objetivos.

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