Mucho se ha hablado de la renuncia de Carlos Raúl Yepes a la presidencia de Bancolombia, uno de los bancos más grandes e importantes del país. Y es normal que esto sea noticia, ya que dejar un cargo con tanto poder y dinero de por medio resulta difícil de creer para una sociedad consumista que sitúa el estatus por encima del bienestar familiar.

No es el hecho de renunciar lo que me sorprende, sino sus razones para hacerlo. Un hombre con 51 años de edad, con poder e influencia, y a cargo de uno de los conglomerados financieros más importantes del continente, puede tener lo que quiera a su alcance. Sin embargo, sus razones para renunciar a todo esto se traducen en algo bastante sencillo: su familia y sueños atrasados.

¿Renunciar a la presidencia de un banco para dedicarse a cumplir unos sueños atrasados? Pues como…

Bien dice el cantante Fonseca que las cosas simples son la base de la vida, y que mejor ejemplo de esto que el deseo de Carlos Raúl, como le gustaba que lo nombran en los pasillos de Bancolombia, de salir a comer un helado de nuevo con su esposa, de volver a cine con sus hijos y aprender un nuevo idioma.

Hoy este señor, en su humildad y palabras sencillas, nos demuestra con sus actos que el proceso importa más que el mismo resultado, que está bien trabajar duro por los objetivos profesionales, pero que la vida personal no puede ser ajena a esta realidad y mucho menos suspenderse mientras se alcanzan a estas metas.

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Este acto, sin palabras de por medio, nos deja un mensaje trascendental a todos nosotros, quienes nos pasamos la vida buscando grandeza económica, poder e influencia. Para nosotros que queremos llegar a lo más alto y ocupar puestos directivos, para nosotros que poco nos importa cómo llegamos, siempre y cuando el resultado sea halagador y digno de reconocimiento.

En un evento reciente en la Universidad Eafit, el saliente presidente de Bancolombia, entre muchos temas que hablaba, mencionó que en la vida, las cosas que perduran no son fáciles, ni rápidas ni bastantes. Esas palabras, en su transfondo existencialista, nos cuestionan nuestro destino en la vida, y más aun, la manera como queremos llegar allí… ¿te has puesto a pensar en esto?

La realidad de los jóvenes emprendedores no es muy distinta; buscamos resultados inmediatos, queremos ganar bastante dinero, tener un estatus de importante, ser reconocidos y envidiados, y aspirar bien sea a cargos directos o jefes de nuestras propias compañías.

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Cómo llegamos allí es lo de menos, la justificación de tener que hacer sacrificios para lograr grandes cosan en la vida, nos ha dado permiso para anular lo sencillo y valioso mientras cumplimos objetivos.

No estoy diciendo que esté mal querer grandes cosas para nuestra vida, todo lo contrario, tenemos que soñar y creer que podemos ser mejores y más grandes. Lo que no puede ocurrir es que estos objetivos nos cuesten la vida familiar y personal.

Quizás la idea más importante que nos deja esta sabia decisión, la cual fue tomada el día que ingresó al banco, tal y como contó en una entrevista para Caracol Radio, que el día que inició labores se hizo su propia carta de renuncia con vencimiento en 8 años (terminaron siendo 5), es que la vida no se trata tanto de resultados sino de medios.

La vida no se trata tanto de resultados sino de medios. Comparte en Twitter

Aquí podríamos hablar de los 200 billones de pesos colombianos de activos que tiene Bancolombia y que dejó como gestión Carlos Raúl, o de los 53 mil empleados que tiene el banco y los planes de expansión.

Hasta podríamos mencionar que es el banco más sostenible en América Latina y el quinto a nivel mundial, que ha recibido diferentes premios y demás…pero no quiero hacerlo, no quiero hablar de resultados, sino de medios.

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Quiero hablar de la decisión más humana de renunciar a este reconocimiento por buscar de nuevo el bienestar familiar y alcanzar sus sueños. Una decisión valiente que pocos están dispuestos a tomar, una decisión que no es fácil pero que deja un idea para toda la sociedad en general.

  • Está bien querer trabajar duro por lograr ese ascenso, pero también es importante el tiempo que pasas con tus amigos.
  • Está bien sacrificarte por cumplir un objetivo, pero también lo son los almuerzos de domingo con tu padres.
  • Está bien lograr metas corporativas, pero también lo son tus sueños. 

Para finalizar, el mensaje que nos deja la renuncia del presidente de Bancolombia Carlos Raúl Yepes, a nosotros que apenas estamos comenzando a recorrer este camino emprendedor y tenemos tanta ambición,  es que no podemos dejar que consumismo nos haga olvidar de lo más simple y valioso de la vida: un buen libro, un café, un partido de fútbol, el tiempo con tus padres, amigos, novia, novio, etc.

Por último, asegúrate que tus sueños sean íntegros, que tengan un balance de vida y que incluyan a todas las personas que más quieres en el mundo. Así que gracias, gracias Carlos Raúl por haber renunciado a Bancolombia.

Aquí tienes la entrevista completa acerca de su renuncia:

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