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Luego de graduarse de la universidad, ¿emprender o emplearse?


La vida de todo profesional recién graduado no es fácil, son muchas decisiones que debes tomar cuando te gradúas de la universidad y no sabes por dónde empezar.

De hecho, muchas jóvenes se enfrentan a la crisis existencial de qué hacer con su vida.

Tener que afrontar la realidad de dejar las clases universitarias y sus vacaciones de cuatros meses; para asumir cargos, responsabilidades y dos semanas de vacaciones al año no es algo muy alentador.

Tomar una decisión, entre emprender y emplearse:

En mi caso, luego de terminar mi carrera universitaria, no tenía la más mínima idea de qué hacer: yo quería ser emprendedor, quería montar mi propio negocio, sentía que un empleo no era suficiente, quería emprender pero no sabía qué montar, no tenía la más mínima idea.

Probablemente también te sucedió a ti. Querías ser un emprendedor, pero no sabías qué idea de negocio emprender. La solución más fácil fue emplearte y postergar tu deseo emprendedor, coger algo de experiencia y conocer nuevas personas.

Esta etapa que llega después de graduarse de la universidad hasta ubicarnos en un trabajo no es fácil, existen muchas dudas respecto a nuestras capacidades, nos preguntamos si somos lo suficientemente buenos y peor aun, si estamos tomando decisiones acertadas.

A continuación te comparto cinco realidades que posiblemente vas a vivir, y te propongo una alternativa antes de que tomes una decisión tan importante entre emprender y emplearte.

1. Tienes muchos caminos y poco tiempo para decidir

Existen muchas opciones y muy poco tiempo para escoger. Esta brecha puede llevarte a tomar decisiones que no quieres, a cumplir con expectativas de otras personas y no las tuyas.

Por ejemplo, es posible que tomes la primera opción de empleo que aparece, ya que sin importar de qué se trate, estarás obteniendo experiencia. Aun cuando te estén pagando mal, sientes que se te pueden abrir nuevas puertas.

Alternativa:

Haz un alto, no deberías correr una carrera contra el tiempo y las malas decisiones.

Olvídate por un momento de la presión en tu familia, asume tranquilamente los primero días de quedarte en casa haciendo otras cosas y no dejes que la prisa se convierta en tu consejera.

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2. La necesidad de cumplir con obligaciones

La “necesidad” juega un papel fundamental en esta ecuación. La mayoría de los jóvenes profesionales luego de graduarse de la universidad están en la obligación de salir y generar ingresos.

No solo para mantenerse a sí mismos, sino ayudar en sus casas y empezar a pagar deudas estudiantiles que parecieran que nunca fueran a terminar.

Esto, sin tener en cuenta que los intereses sobre la deuda estudiantil parecieran que prestar dinero a estudiantes fuera más rentable que educar a las personas.

Así que esta necesidad te genera más presión y puede llevarte a tomar decisiones apresuradas. Decisiones que pueden hacerte olvidar tu propósito de vida, olvidar tu norte, lo que quieres y el estilo de vida que te gustaría construir.

Alternativa:

No te voy a decir que esta necesidad de salir y generar ingresos no es importante. Sin embargo, lo que quieres construir con tu vida también lo es.

Un empleo es importante, pero no es lo único. Cumplir con tus responsabilidades es necesario si quieres ser una persona exitosa, pero lo que haces en tu tiempo libre es lo que define qué tan lejos puedes llegar.

3. Tu situación y empleo actual

Luego de graduarse de la universidad las personas terminan consiguiendo empleos «escampaderos», esos que generan ingresos pero que no cumplen con sus expectativas.

Si esta es tu situación, me gustaría que te preguntaras, ¿qué estás haciendo por mejorarla? ¿qué estas haciendo en tu hora de almuerzo? En el tiempo que tienes antes de ir a trabajar y el que te queda después de terminar con tu jornada?

El sueño de emprender de los jóvenes

Vivimos en una sociedad de jóvenes emprendedores que quieren cambiar el mundo. Una vez se gradúan de la universidad, la gran mayoría de jóvenes sueñan con emprender.

Ahora bien, son solo unos pocos que se arriesgan y toman la decisión de emprender. Y si bien algunos tienen que emplearse para cumplir con sus responsabilidades, estos tienen el coraje de utilizar sus tiempos libres para trabajar en sus proyectos personales.

4. No estás dispuesto a hacer lo necesario

Como te acabo de mencionar en el punto anterior, la mayoría de jóvenes quieren ser emprendedores pero no hacen lo necesario para lograrlo.

Son personas que se quejan de su trabajo, de sus jornadas laborales y los malos pagos, pero siguen sin salir de su zona de confort.

¿Te ha pasado esto? Hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuando fue la última vez que trabajaste por tu idea de negocio?
  • ¿Qué hiciste la noche anterior después de llegar de tu trabajo?
  • ¿Cómo invertiste tu domingo o fin de semana en pro de tu proyecto?
  • ¿Haz hecho algo al respecto con tu idea?
  • ¿Estás esperando que todo en tu vida mejore para empezar a trabajar en ello?

El mejor momento para emprender es hoy:

¿Quieres montar un negocio? Empieza hoy. Nunca antes hubo un mejor tiempo para emprender un negocio; hoy tienes las herramientas, el capital, el apoyo y el tiempo para intentarlo.

Tu empleo no puede ser la razón para no hacerlo, tu situación actual y deudas tampoco.

Eres joven; tienes tiempo, ganas y los sueños. La razón por la cual no has empezado todavía no radica en un problema de recursos, sino en un conformismo mental que te tiene estancado.

Recuerda que hay pocos emprendedores exitosos, porque son pocos los que están dispuestos a hacer lo necesario para lograrlo. ¿Tú lo estás?

5. Tienes miedo de que puedas tener éxito

Por último se encuentra el miedo. Todos tenemos miedo, todos los días sentimos miedo y las decisiones que tomamos se basan en él y no en lo que queremos ser y hacer.

¿Quieres saber si ese empleo que tienes fue resultado de tu miedo? ¿Qué harías si te ofrecieran otro empleo, el que tú quisieras, con el mismo pago…? ¿Lo tomarías? Ahí está la respuesta.

No tiene nada de malo sentir miedo, como te digo todos lo sentimos, todos tenemos miedo a quedarnos sin empleo, a que el tiempo nos vuelva poco atractivos para un trabajo, o que ese negocio rentable que tenemos no resulte como esperamos.

Libros recomendados:

El problema es que el miedo te cobije y te nuble el pensamiento. Está bien sentir miedo pero no te quedes con él, actúa y verás que las cosas no son tan difíciles luego de que empiezas a hacerlo.

Al comienzo puede parecer imposible de lograr, pero luego de dar el primer paso te darás cuenta de todo lo que puedes alcanzar si decides actuar.

Si estás considerando la posibilidad de emprender luego de graduarse de la universidad, espero que estas cinco realidades te sirvan como base para tomar una decisión que se base en tus propósitos y no en tus miedos.

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