Interés compuesto: Fórmula mágica para convertir dólares en millones

Cuando hablamos de construir riqueza, solemos pensar que debemos hacer grandes cambios en nuestro estilo de vida. No obstante, el interés compuesto y su magia, nos muestran otra realidad.

Para ser millonarios, crear riqueza y llevar un estilo de vida envidiable no necesitamos cientos de miles de dólares. Al menos no en un comienzo.

Lo que se necesita es tener una mentalidad de largo plazo y apalancarte en lo que, el destacado financiero alemán Rothschild, denominó como la octava maravilla del mundo: El interés compuesto

La cuestión es que muchas personas se quedan en este punto, asumen que necesitan mucho dinero para invertir, así que postergan una serie de decisiones que deben tomar para trabajar por su libertad financiera.

Con base en esto, hablaremos de la magia del interés compuesto y de cómo este puede ayudarnos a ponernos en una situación ganadora respecto a nuestra metas financieras.

La magia del interés compuesto:

Entonces, ¿cómo ponemos a trabajar el dinero para nosotros? ¿Cómo le sacamos provecho al interés compuesto? Lo primero que debemos hacer es cambiar ciertos hábitos en nuestro estilo de vida que nos permitan aprender cómo ser millonarios.

Hay un dicho que dice que “los millones se cuidan solos, lo que tenemos que cuidar son los centavos”. Pregúntate, ¿cómo son tus gastos diarios? ¿qué dicen estos gastos de tu educación financiera? ¿qué tanto ayudan con tus objetivos financieros?

El primer paso para acumular millones es tener claro que, son los gastos diarios, esos que pasan desapercibidos en tus finanzas, los que realmente afectan tus finanzas personales.

Aquí te dejamos una lista de 12 gastos innecesarios que te empobrecen sin darte cuenta.

Existen muchos gastos diarios que afectan tu bolsillo y que podrían ser fácilmente evitables. Hablemos de un caso personal, el café.

El café de un millón de dólares:

Como ser millonario un cafe a la vez

El factor latte, es el término que nos permitirá entender cómo el interés compuesto puede jugar a nuestro favor, si tenemos los conocimientos básicos, o bien podría arruinarnos y dejarnos en problemas financieros sin saber cómo salir de las deudas.

El factor latte es el concepto que te hace entender cómo se millonario, y que, en mi caso aplica 100%, ya que me gusta mucho el café, en especial el latte.

Sin mentir, tranquilamente podría tomarme uno todos los días. Cada mañana, camino a mi trabajo, considero la posibilidad de hacer una parada rápida a comprar un café, el combustible para arrancar el día de trabajo.

En otras palabras,  el café representa ese gasto diario que afecta mis finanzas personales.

En un comienzo, antes de leer de los efectos del interés compuesto a largo plazo, pensaba que no había nada de malo en tomarme el café que tanto me gustaba, es más, pensaba que para eso trabajaba, para darme ese tipo de gustos.

No obstante, el efecto de tomarme el café cada mañana tiene efectivos negativos más allá de mis finanzas personales. Veamos algunas:

La cafeína:

El principal componente del café es la cafeína, la cual, investigando y leyendo en Internet, según un artículo Quartz, tiene efectos negativos sobre nuestra salud.

Por ejemplo, esta nos vuelve dependientes como cualquier otra droga, nos priva el sueño y peor aun, activa la segregación de adrenalina (lo que nos impide pensar claramente debido al bloqueo de ciertas capacidades cognitivas)

La rutina:

El hecho de tomarme un café todos los días hace que, a largo plazo, le vaya perdiendo placer a mi rutina del café.

No es lo mismo irte a la playa una vez al año, que verla todos los días. La satisfacción se encuentra en la ocasión, no en la rutina.

Así que, mi experiencia del café en la mañana cada día iba perdiendo su magia, además que iba generando en mí la necesidad de café.

Y por último, y el punto principal de este artículo es el efecto financiero que tiene tomarme un café de 5 dólares todos los días en la mañana.

El efecto negativo del interés compuesto:

como administrar tu dinero para multiplicar tus ingresos

De acuerdo con David Bach, autor del libro El Millonario Automático, quien acuñó el término Factor Latte en inglés (The Latte Factor), plantea que estamos dejando de ganar una gran suma de dinero en el largo plazo debido a nuestros hábitos de consumo diarios.

En sus propias palabras, “podremos ahorrar una gran cantidad de dinero si eliminamos nuestro café diario de 5 dólares que tomamos cada mañana como parte de nuestra rutina”

Pongamos el ejemplo que te guste mucho el café, como a mí, y suelas tomarte uno diario. Esta insignificante rutina, que ya practicas hasta de manera automática, representa alrededor de 35 dólares a la semana o 150 dólares mensuales.

Ahora bien, es importante aclarar que este efecto negativo del interés compuesto aplica para cualquier tipo de gasto diario insignificante que tienes:

Puede ser un café, una dona, una botella de agua con gas, un almuerzo, una compra impulsiva cada fin de semana en un centro comercial, en fin, cualquier gasto de pequeña cuantía que realices de manera casi “automática”.

No se trata de privarte únicamente de tus placeres

blog personal crecimiento

Si te gusta el café, tómalo. Si disfrutas de tu dona, almuerzo o helado, hazlo sin remordimiento. Hazlo, el propósito de tu vida es disfrutar y vivir plenamente.

No obstante, no caigas en la trampa de volverlo rutina, perder el placer de la ocasionalidad y encima, afectar tus finanzas personales.

Ahora bien, si quieres comenzar a aprovechar el poder del interés compuesto, no solo debes dejar de asumir estos gastos innecesarios y comenzar a invertir tu dinero.

Curso online: Aprende a invertir y deja que tu dinero trabaje para ti

Guardar el dinero en tu cuenta no es suficiente. Lee muy bien: No te harás rico porque dejes de tomar café, te harás rico porque utilizarás este dinero y lo pondrás a trabajar para ti.

Seguramente estés pensando que con 5 dólares al día es imposible hacerse rico, razón por la cual decides no intentarlo y prefieres seguir con tus rutinas y hábitos, esperando que por arte de magia, te hagas millonario y comiences a ganar dinero rápido.

Entonces, ¿cómo aprovechar estos pocos dólares diarios que estarás dejando de gastar para invertirlos en tu futuro financiero? Aquí es cuando entra a trabajar el interés compuesto.

La fórmula del interés compuesto en el largo plazo:

formula interes compuesto

Para maximizar los resultados del interés compuesto, el tiempo será nuestro mejor activo. Por ejemplo, si decides invertir estos 150 dólares mensuales, a una tasa anual del 10%, es decir que este dinero te genere un 10% cada año, algo que no es para nada descabellado, dentro de 40 años habrás acumulado 948,611 dólares.

Sí, casi un millón de dólares a punta de dinero que utilizabas para comprar tu café.

Conoce nuestro ebook Rica Mente, que te ayudará, por medio de 50 consejos prácticos, mejorar inmediatamente tus finanzas personales.

¿Qué es el interés compuesto?

Se puede decir que el interés compuesto es una especie de efecto de bola de nieve, donde no solo ganas dinero sobre el capital que inviertes, sino que, con el tiempo, los intereses se van volviendo parte del capital lo que genera un crecimiento exponencial.

En pocas palabras, los intereses que vas ganando también generan nuevos intereses.

Para ponerte un ejemplo, analiza lo siguiente:

Asume que inviertes 1.000 dólares al 5% anual. Esto significa que al final del año habrás obtenido unas ganancias de 50 dólares.

Para el siguiente año, tu capital serán 1.050 dólares, por lo cual obtendrás una rentabilidad de 52.50 dólares.

El tercer año tu capital sería 1.102, 5 (1.050+52.20), lo cual te generaría una ganancia de 55.125 dólares y así sucesivamente…

¿Cuánto tardarías en doblar tu capital?

Entre mayor sea tu tasa de interés, más rápido podrás evidenciar el efecto del interés compuesto. Para saber cuánto tiempo podrás duplicar tu dinero, es decir, convertir los 1.000 dólares del ejemplo en 2.000, puedes utilizar la regla del 72.

La regla del 72 consiste en dividir la tasa de interés que genera tus inversiones entre 72 para saber cuantos años tardarías en doblar tu capital. Por ejemplo:

Si el interés de tu capital es el 6%: 72/6 = 12 años, Si es el 8%: 72/8 = 9 años, o si tienes una tasa del 10%, tardarías 7,2 años.

Libros recomendados:

En conclusión, la clave para convertir los centavos en millones, radica en aprovechar la magia del interés compuesto junto con tu visión de largo plazo.

El dinero es un activo demasiado difícil de conseguir, y muchas veces pensamos que evitando comprar cosas costosas, estamos cuidándolo. Lastimosamente, seguimos con nuestros mismos gastos innecesarios que nos empobrecen sin darnos cuenta.

Así que, no solo se trata de dejar de gastar dinero y guardarlo, sino que debes realizar inversiones de largo plazo que pongan a trabajar el dinero para ti.

En cuanto al café, podrás seguir tomándolo de vez en cuando, lo disfrutarás mucho más y si decides invertir este dinero activamente, estarás construyendo tu riqueza.

Send this to a friend