La riqueza se mide en términos de sueños cumplidos

El mundo de hoy se encuentra dormido. En un trance profundo de sobrevivencia donde está prohibido soñar.

¿Te has preguntado por qué?

Yo sí, todo el tiempo me lo pregunto y creo que luego de mucho tiempo de reflexión estoy comenzando a darme cuenta de la razón de fondo de por qué esto está sucediendo.

¿Cuál era tu sueño cuando eras pequeño?

Quiero invitarte a reflexionar con la siguiente pregunta: ¿recuerdas cuáles eran tus sueños de niño?

A lo mejor si viajas al pasado y te das la oportunidad de recordar fuera de rencores y hechos negativos, podrías descubrir algo que yo recordé hace poco.

Te voy a contar mi historia personal y tú observas si a lo mejor se parece en algo a la tuya, o no.

En todo caso, en un momento noté que todos mis éxitos desde pequeño siempre habían respondido a un mismo patrón y esto es, que cuando yo estaba niño, lo único que me importaba en la vida era jugar, toda mi existencia era un juego y no existían los complicados conceptos de adultos, como el dinero.

Realmente fue muy inspirador darme cuenta de que en esencia, toda mi vida había logrado casi todo lo que me había propuesto a través de esta fórmula, y que actualmente, mis más grandes éxitos seguían ese mismo concepto:

  • En el colegio participé y gané reconocimientos en festivales de música; jugando
  • Logré exponer en público mis obras artísticas y literarias, porque las hice jugando
  • En equipo lograba medallas y méritos en el deporte; evidentemente jugando
  • Pasé toda mi carrera universitaria jugando a dirigir un grupo estudiantil de 70 personas. Y entre todos jugamos a crear un evento de 600 personas de todo el país.

Es muy simple. Yo siempre podía ser el mejor en lo que me propusiera y siempre podía cumplir mis sueños, porque es imposible jugar algo que no te gusta; de lo contrario no se le podría llamar juego o dejarías de jugar inmediatamente, lo cual anularía tus probabilidades de fracaso.

Todo este análisis me llevó a la siguiente conclusión ¿Por qué la sociedad está en trance? ¿Por qué dejó de jugar la vida (como cuando eran niños) y se enfocó en conseguir dinero para sobrevivir la vida?

Personalmente creo que no es culpa de nadie en específico, y creo que la respuesta es simplemente por una cuestión de valores heredados por los efectos y necesidades de la industrialización, entre otros aspectos históricos.

Yo hasta hace poco, también fui presa de estos nuevos valores sociales, entre ellos, el hecho de poner al dinero como objetivo y no como medio, y en mi caso personal, he experimentado fracaso tras fracaso por culpa de enfocarme en el dinero y no en el valor a proporcionar a los demás.

¿Qué sucede cuando el dinero se tiene como objetivo?

en que invertir el dinero

1. No importa si para obtenerlo hay que engañar al otro, lo importante es tenerlo en la cuenta de ahorros.

Engañar puede ser algo tan simple como hacerle creer al comprador que el producto o servicio ofrecido le va a brindar ciertos beneficios que no son ciertos, o lo son a medias.

Y el problema es que cuando las personas se sienten engañadas no vuelven a comprar, es decir, no es rentable al largo plazo para ningún empresario.

Aunque también es posible, que la persona nunca se dé cuenta de que la están engañando, lo cual me parece incluso más grave y me hace cuestionar si como sociedad estamos dispuestos a vivir en un mundo de engaños para siempre…

2. No hay una disciplina suficiente en entender realmente lo que las personas valoran y en cómo resolverles adecuadamente sus necesidades.

Así es más difícil obtener dinero, porque darle valor a los demás se convierte en un objetivo secundario y el problema es que la gente solo va a pagar por aquello que encuentre valioso para su vida

3. Se es más propenso a caer en engaños que prometen dinero fácil (estafas, chances y loterías, casinos, etc)

4. El enfoque de nuestra energía se concentra en las formas de generar ingresos y no en la forma de generar valor.

Por ejemplo, trabajar es cumplir órdenes y actividades y por cumplir una determinada cantidad de órdenes y actividades se obtiene dinero a cambio. ¿Dinero para qué? Pues para suplir las necesidades básicas y uno que otro gusto.

O sea que en esencia ese intercambio si se quita el dinero, se puede resumir en trabajo = necesidades básicas.

Por otra parte, cuando el dinero se tiene como medio, es más fácil entender su verdadera función: facilitar el intercambio de valor entre los humanos.

Cada ser humano tiene una percepción distinta y diversa de su mundo interior y de su mundo exterior, por lo tanto, lo que para una persona puede tener valor, para otra no.

Supongamos que estamos nuevamente en la época del trueque y que solo hay dos personas en el mundo: persona A y persona B y cada uno tiene un portafolio de cosas que valora o necesita en escalas de 1 a 5, siendo 5 alto y 1 bajo. Lo que cada uno tiene o necesita también es lo único que ofrece el mercado.

Como es posible observar, tomar una decisión de intercambio en este contexto es bastante complicado incluso para dos personas.

De esta necesidad surgió el dinero, logrando que el valor de cada una de las cosas que las personas tuvieran o necesitaran estuviera basado en la percepción colectiva; lo que hoy llamamos “Precio de mercado”

Así que en realidad, nuestro éxito personal por simple lógica, no debería estar basado en cuánto dinero tenemos, acumulamos o gastamos, sino en cuantos de nuestros sueños cumplimos.

Ahora bien, si nuestro sueño es tener un carro último modelo, una casa grande o viajar por el mundo, ¡no hay ningún problema!

Querer este tipo de cosas no nos vuelve ambiciosos en el mal sentido, ni mucho menos cumplirlos nos convierte en malas personas; simplemente estamos cumpliendo nuestros sueños.

Solo cambiar el enfoque de nuestra forma de ver el dinero, puede ser la primera clave para comenzar a generar riqueza y aprender cómo ser millonarios, que si después de todo lo anterior, sigues pensando que hablo de riqueza en términos de dinero, te recomiendo volver a leer detenidamente el artículo.

Definición de riqueza:

Los suenos se hacen realidad pasos

Riqueza bajo mi perspectiva, se mide en cantidad de sueños cumplidos, independientemente de si fueron logrados a través de dinero o no. Claro que es posible que para lograr algunos de los más grandes sueños se necesite dinero!

Así funciona nuestra economía actual, pero la forma de conseguir ese dinero siempre está justificada en el impacto generado en las demás personas; no lo que tú pienses que generaste en ellas, sino lo que ellas pagaron porque percibieron que recibieron un valor determinado por tu producto o servicio.

Y la fórmula se vuelve sencilla “Dime a cuántas personas generaste valor real y percibido y te diré cuánto dinero recibirás”

Piensa cada que pase por tu mente “¿Cómo hago más dinero?” y crea conciencia de esa pregunta, para que descubras que la respuesta es simple; esta respuesta te la estará dando el universo a través de otra pregunta “¿cómo vas a hacer para resolver necesidades reales en más personas?”

Verás que aplica para cada acción emprendida en cualquier negocio. Haz la prueba con los siguientes ejemplos de preguntas de los negocios en el día a día:

¿Cómo hago para aumentar las ventas de mi negocio?

Respuesta: ¿A cuántas personas nuevas vas a resolverle necesidades con tu producto o servicio?

¿Cómo hago para que las personas me entiendan más mi presentación de negocios?

Respuesta: ¿Qué es lo que te falta estudiar y descubrir en los demás que realmente necesiten resolver? y ¿qué habilidades debes desarrollar para comunicárselas de forma que puedan entender que tú puedes solucionar aquello que necesitan?

Libros recomendados:

¿Cómo hago para salir de mis deudas?

Respuesta: cuando obtuviste una deuda significa que un banco te dio una oportunidad:

Si es para gasto, te dio la oportunidad de percibir valor por adelantado, por lo cual te cobra. ¿Cómo vas a generar valor suficiente a tu empleador, o a tus clientes para pagarlo?

Si es para invertir dinero, te dio la oportunidad de crear una plataforma de creación de valor; que esa plataforma realmente cree valor en los demás o no, solo depende de ti. La pregunta es ¿Cómo vas a compensar ese valor que no has brindado aún o que no supiste como brindar con una plataforma?

En el caso mío, yo quiero dinero, no porque quiera dinero, sino porque quiero viajar más, vivir más experiencias enriquecedoras, invertir más en crecimiento personal, enseñar a otros a soñar y cumplir sus sueños.

¡Yo quiero dinero, porque quiero seguir jugando!

Escrito John Calderon Viana

Administrador de negocios, empresario y conferencista diversos temas como emprendimiento, riqueza y marketing. También es autor del libro «Branding Sonoro: despertando la conciencia sonora de las marcas» y ha escrito artículos para diferentes blogs.

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