No permitas que te roben el tiempo

Estamos en una era social donde los compromisos y las ocupaciones son tantos que no nos alcanzan las 24 horas para todo lo que queremos hacer.

Tenemos tantas reuniones que algunas veces no logramos tener un break para respirar al salir de una sala a otra, existe tanto tráfico en las ciudades que podemos pasar horas desplazándonos de un lugar a otro; muchas veces no terminamos a tiempo lo que esperábamos porque hay demasiados emails, notificaciones, distracciones, filas en los bancos, etc.

¿Ya te empiezas a identificar con alguna?, ¿es un caos no?

Entre más nos ocupamos, más empezamos a valorar cada segundo de tiempo libre que tenemos para ir al gimnasio, tomar un café, leer un libro, dormir, o salir con alguien. Esos momentos los valoramos tanto que hasta nos podemos volver intolerantes a que nos hagan perder el poco tiempo que tenemos libre…

¿Alguna vez te han hecho perder el tiempo y te ha dado rabia con esa persona? Me imagino que sí, pero me gustaría hacerte mejor otra pregunta:

¿Los demás nos hacen perder el tiempo o tú mismo estás permitiendo que eso ocurra?

Hace unos días estaba demasiado enojado porque una persona con quien quería compartir una cena llegó 30 minutos tarde a nuestro encuentro, luego de eso, a los días alguien incumplió una cita que tenía y para acabar de ajustar esa misma semana cancelaron un evento al cual tenía muchas ganas de asistir.

Lo primero que hice fue lanzar juicios sobre el compromiso de las personas, estaba tan incómodo con la semana que pensé en que socialmente vivía en un mundo sin palabra y que los demás solo hacían perder el tiempo.

Luego de pensar las cosas después de un baño, con cabeza más fría, me di cuenta que yo era el que me estaba permitiendo que las personas robaran mi tiempo, yo mismo con mi enojo me estaba permitiendo frustrar las cosas que me gusta hacer cada segundo,  y por estar a la espera de algo, permití que el tiempo se consumiera mirando un reloj.

En ese mismo momento también pensé que el mundo no lo podía cambiar, es así y debo reconocerlo, aceptarlo y saber adaptarme a la situación.

¿Cómo hacerlo?

1. Ten a la mano un libro de valor

En vez de estar discutiendo con las personas impuntuales, carga en tu bolso un Kindle o un gran libro (un libro en caso de esperas), que al leerlo entregue tanto valor a tu vida que cada segundo de espera invertido leyendo sean segundos de valor, segundos que te harán crecer como persona o profesional.

Por ejemplo aquí tienes 8 libros altamente recomendados para emprendedores

2. Reconócete

Un error que solemos cometer es dejar de ser por lo que otro nos hace. Un claro ejemplo está en aquella persona que es puntual pero como todo mundo llega tarde a sus reuniones entonces deja de serlo y comienza a ser impuntual.

Reconócete por cada momento que valores tu tiempo y el de los demás, felicítate por tu actitud y forma de ser, quien roba es quien llega tarde así que no tienes por qué cambiar.

3. Usa tu smartphone inteligentemente:

Muchas veces no tenemos tiempo para gestionar algunas cosas pendientes o saludar a algunas personas que queremos. Aprovecha ese espacio de espera para leer un articulo, saludar a alguien querido, robarle una sonrisa por Whatsapp (o una llamada), y disfruta de la espera compartiendo con alguien que quieras mucho en tu vida.

4. Trabaja en tus ideas o proyectos

Siempre tenemos algo que hemos querido comenzar a hacer pero por cuestiones de tiempo no realizamos, ¿qué mejor momento para que tomes tus notas o computadora y trabajes un poco en ellos?

Puede que aquella persona nunca llegue o te cancelen la cita a último momento, pues qué mejor momento para dedicar esas horas para trabajar en esa idea que siempre has querido sacar adelante. Por ejemplo, aquí tienes cómo crear tu empresa un día a la semana.

Libros recomendados:

Si haces alguna de estas cosas te aseguro que no se robaran tu tiempo, porque lo estarás invirtiendo en cosas valiosas para tu vida, el tiempo es tuyo por más que lo quieras compartir con los demás.

Recuerda…

“El tiempo es lo único que no podemos recuperar una vez lo hemos perdido. Si perdemos dinero, podemos ganar más. Si perdemos la estima de un amigo, podemos hacer las paces con él. Si perdemos el trabajo, siempre es posible encontrar otro. Pero el tiempo que perdamos, nunca podremos recuperarlo” (Libro 18 minutos)

 

Escrito por Daniel Moncada. Soy de Medellín. Emprendedor, Deportista e Ingeniero de Sistemas. Fundador de Invita Una Sonrisa y próximamente WolkaCommunity. 

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