7 Razones contundentes para emprender tu negocio propio

Parecería casi incuestionable el deseo de la gran mayoría de querer emprender un negocio propio… por qué no buscaríamos algo tan positivo y con beneficios tan notorios para nuestra vida?

Sin embargo, la realidad nos dice otra cosa: muchas personas deciden no emprender. 

¿Será que, efectivamente, no nos conviene tanto como nos decimos a nosotros mismos que lo haría? Para responder esto, basta con mirar la vida que llevan los grandes CEO’s de este planeta:

Gente realizada, sin ningún problema económico, gente que hace feliz a millones de personas mediante su servicio o brindando oportunidades de empleo, y sobre todo, gente cuyo desarrollo personal está muy por encima del promedio de personas a nivel general.

Así que luego de leer esto, queda bastante claro que crear tu propio negocio es absolutamente positivo. Entonces, luego de haber descartado la posibilidad de que esto perjudique a la persona…

¿Qué es lo que frena a las personas a poner un negocio propio?

Hay en verdad miles de respuestas, pero básicamente encontramos que:

  • Es, sin lugar a dudas, un camino más difícil que el de trabajar para alguien más.
  • Requiere asumir bastantes riesgos, más de los que la persona común está dispuesta a hacerlo.
  • Requiere de capital inicial para poner tu local; entre otras variables extras, que podrían considerarse excusas que reflejan el miedo de intentarlo.

Pero, mirando más allá de las dificultades, podemos observar un panorama lleno de posibilidades y de grandes aspiraciones. Así que vale la pena intentarlo.

El ser humano siempre busca evolucionar en distintos ámbitos, siempre busca superarse a sí mismo. Y es justo por esta búsqueda de la grandeza que optamos por grandes objetivos, y que mayor objetivo que el de querer ser el dueño de una empresa exitosa.

Ver: Cómo crear tu empresa un día a la semana

A continuación, repasaremos 7 razones contundentes por las cuales deberías al menos considerar la posibilidad de fundar un negocio propio.

1. Da autonomía sobre tu vida:

Qué mayor placer que el de poder controlar un recurso tan valioso como el del tiempo. Al ser tú, tu propio jefe, tú decides tu rutina, nadie te la impone o delimita.

2. Tomas los mayores riesgos, pero ganas las mayores recompensas:

No hay dudas de que muchas veces tendrás que tomar decisiones difíciles, el estar al mando de un negocio demanda ese tipo de requisitos.

Sin embargo, quien se lleva la mayor parte de las ganancias producto de tus buenas acciones eres tú, y no hay mayor satisfacción que la de ganar en proporción a lo que se da, a diferencia de un trabajo común y corriente, donde no siempre sucede esto.

emprendedor

3. Tu pasión es tu trabajo:

Aunque, si lo piensas bien, es por esta misma razón que deja de ser un trabajo. Haces lo que amas, ya que trabajas por tus sueños, y no por los de alguien más.

Ver: Si vas a fracasar, que sea haciendo lo que te gusta

4. Contribuyes a tu comunidad:

Uno de los cambios de mentalidad más grandes que te genera el tener un negocio propio es el entender que la sensación de dar, de contribuir, es una de las más gratificantes, y una fuente indudable de felicidad.

Ver como mejoras la situación de las personas de tu entorno es algo único, que te llenará de emoción.

5. Te impulsa a desarrollarte como persona:

Los inevitables cambios de mentalidad que suponen estar al mando de una empresa exitosa, y las diferentes habilidades que tendrás que adquirir para sobrevivir en el medio terminarán por convertirte en una persona completa en todo sentido, con una inteligencia emocional considerable, y una capacidad para negociar por encima del promedio.

6. Mejorar tu calidad de vida:

Los grandes beneficios que te brinda tener un negocio propio hacen que puedas vivir tu vida desde un plano diferente al del resto.

Puedes hacer que tu familia viva más cómodamente, a la vez que te encargas de las necesidades básicas como salud, comida, hogar, educación de primera para tus hijos, entre otras cosas.

Libros recomendados:

7. Te da orgullo crear algo propio:

Crear una empresa es, en muchos aspectos, como tener un hijo propio. Muy pocas cosas te llenarán más de orgullo, y te satisfarán como el ver a tu hijo crecer y desarrollarse. Es un sentimiento único, que si decides seguir mediante el camino elegido, podrás vivirlo en carne propia.

Continuar leyendo: 50 Hábitos que prueban que naciste para ser emprendedor

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