Síndrome del soñador: Querer el éxito sin hacer algo al respecto

Tienes que dar el primer paso. Esto siempre es lo más difícil, pero pienso que reconocerlo es un gran avance.

De vez en cuando le dedico un tiempo a la reflexión y al auto-análisis y me pongo a pensar en diferentes formas en las que podría emprender:

Le dedico tiempo a pensar en crear una marca, me empleo a fondo para crear un bonito nombre, me pongo a checar si está disponible el dominio en Internet, le dedico un rato a hacer la búsqueda fonética en el registro de marcas, pienso en la tipografía y el logotipo que seleccionaría y hasta pienso en algún slogan o frase pegajosa que me pueda servir al momento de atender a mis clientes.

Me entusiasmo mucho con la idea, empiezo a trabajar en crear todo esto y hasta le empiezo a desarrollar una personalidad a la marca, y la empiezo a difundir por todas mis redes sociales.

Hago todo esto de una manera sistemática, solo para darme cuenta de que estoy en un error.

Definitivamente todos estos aspectos a los que les dedico tiempo y creatividad son muy importantes, es excelente desarrollar toda una identidad de marca y qué mejor si tengo generado todo un manual de identidad para cuando sean necesarias sus aplicaciones.

Sin embargo, en ningún momento al hacer todo este listado de cosas y tareas por hacer me detuve un minuto para pensar en la persona más importante a quien tengo que dedicarle todas esas grandes ideas.

Nunca pensé en mi cliente.

Este es un terrible y penoso error, y aunque deteste admitirlo, me pasa muy seguido. Constantemente estoy viviendo en carne propia el síndrome del soñador, por que me estoy visualizando disfrutando de las mieles del éxito, sin dedicarme a trazar el camino que tengo que seguir para llegar hasta esa meta. 

Este trazo que tenemos que hacer, por más trillado que pueda sonar, se llama definir metas y objetivos. 

Para lograr esto es necesario poner en práctica el arte de la observación, para de esta manera detectar una lista de necesidades actuales en mi entorno de prospectos.

¿Qué necesidades observo en mi comunidad? Realmente, qué tan bien conozco a aquellos que yo quisiera como clientes? ¿Cuáles son sus dolores? ¿Cuáles son sus deseos? Cómo saber si tu idea de negocio tendrá mercado?

Libros recomendados:

Por otro lado, para poder crear un lista de mi propio inventario, debo de estar consciente de mi propia visión; quién soy yo, para qué soy bueno, y cuáles son aquéllas cosas que sé hacer muy bien…a éste lo podemos llamar la lista de activos personales.

Una vez que tengo mi lista de activos personales, podemos empatarla con todas aquéllas necesidades detectadas, para seleccionar las necesidades que como emprendedor podría satisfacer. Esto es algo tan simple, pero a veces lo pasamos por alto.

Ver: Los 30 errores que no debes cometer como emprendedor

Pasa muy seguido, que pocas veces, nos preguntamos sobre las necesidades de otras personas, ya que es muy fácil caer en el pecado de pensar sólo en nosotros mismos.

Pero afortunadamente estoy seguro de que estamos evolucionando y no somos esa sociedad egoísta que vive ensimismada, pienso que nos estamos convirtiendo en una comunidad donde cada vez más profesionales estamos levantando la mano para ofrecer servicio.

Creo que el primer paso para lograr encaminarse hacia el éxito como emprendedor es detectar necesidades y resolverlas. En la medida en que puedas ser un solucionador de problemas jamás te va a faltar trabajo.

Pero para que esto suceda debes hacer esa llamada, enviar ese correo, visitar a ese prospecto. Todo lo que esté en tus manos para hacer que llegue ese primer cliente.

Tu primer cliente está esperando por ti. Solo tienes que llegar a él.

Te deseo el mejor de los éxitos.

Continuar leyendo: 20 hábitos de éxito que todos conocen y muy pocos practican

Erick MejiaEscrito por: Erick Mejía Cantú. 

Licenciado en Mercadotecnia
Profesor en la Universidad Humanista. 

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN

Recibe las mejores historias de Emprendimiento,

Éxito y Motivación en tu correo. Es gratis.

AHORA SOLO FALTA QUE CONFIRMES TU CORREO. REVISA TU BANDEJA DE ENTRADA.

 

SI NO APARECE, REVISA EL SPAM O PROMOCIONES

Send this to a friend