Los 10 Tips para no morir en el intento como freelance

“¿Trabajas desde casa? ¿sin jefe? ¡Qué delicia!”… Respuestas como estas las escucho con frecuencia cuando la gente me pregunta a qué me dedico y mi respuesta es simple:

Soy freelance.

Sí, sí, efectivamente trabajo desde casa, no tengo un jefe, administro mi tiempo como mejor me parezca, viajo cuando quiero, no me levanto temprano para tomar un bus, y si tengo ganas de tomar una siesta después de almuerzo, simplemente lo hago…

En fin… ser freelance tiene muuuuchos puntos a favor.

Pero en esto no todo es color de rosa. ¿Por qué? Básicamente -y esto sucede sobre todo al comienzo- porque te cuesta adaptarte a la idea de no tener un salario y te preguntas cómo vas a asumir tus responsabilidades, o porque a veces no sabes por dónde comenzar o cómo “venderte”.

Ser freelance no es un trabajo sencillo; por el contrario, es un camino de gran trabajo y esfuerzo personal que, hoy por hoy, agradezco estar haciendo, no solo porque tengo la fortuna de elegir el trabajo que realmente quiero hacer y no el que me imponen, sino porque me ha ayudado a reinventarme y descubrir pasiones que ni yo sabía que tenía.

Pero, ¿cómo he logrado sobrevivir sin morir en el intento de ser freelance? Basada en mi experiencia, quise compartir estos 10 consejos que, creo, te serán útiles para no desfallecer.

1. Ahorra lo que más puedas

Si actualmente tienes un trabajo y estás pensando en dar el paso hacia la independencia laboral como freelance, esta es una gran recomendación: intenta ahorrar, como mínimo, un 30% de tu salario (si puedes más, mucho mejor) y ponlo en una cuenta de ahorros que nunca toques.

Este será un capital que te servirá para solventar tus gastos durante los primeros meses. Una vez empieces a conseguir trabajos, haz el propósito de continuar este ahorro. Puede que al comienzo sea algo difícil y no tengas cómo hacerlo, pero una vez empiece a girar la rueda, ¡hazlo!

Ver: Cómo crear tu empresa desde tu puesto de trabajo

2. Determina cuánto quieres ganar y ponle precio a tu trabajo

No soy experta en finanzas y mucho menos soy contadora, pero para ponerle precio a mi trabajo, a mí me funcionó lo siguiente:

– Indaga cuánto cobran los profesionales de tu campo profesional, así como cuánto pagan las empresas por el trabajo que haces. No se paga igual por programar una página web, que por redactar un artículo de 500 palabras u otro de 3000 palabras, o por diseñar un logotipo. Investiga mucho para tener una idea de cómo está el mercado.

– Establece cuál será tu meta de ingresos y determina cuánto trabajo necesitas hacer para alcanzar esa aspiración.

– Contempla dentro de tu aspiración salarial lo que debes reservar para el pago de tus aportes como independiente al sistema de salud, pensión y, ojalá, cesantías.

– Si vas a cobrar por horas, calcula cuánto vale tu hora/hombre. Este ejercicio matemático es muy básico (de nuevo, no soy contadora o financista), pero te da una idea: toma como referencia el monto bruto de tu último salario y divídelo en 30 días. Sabiendo cuánto vale tu día laboral, divídelo en 8 horas et voilà… tendrás un estimado de cuánto vale tu hora de trabajo.

– Ser freelance te da la posibilidad de darte a conocer en el mundo entero. Si quieres ofrecer tus servicios en otro país, ten en cuenta que cada mercado es diferente. No esperes que te paguen lo mismo, y por el mismo trabajo, en Colombia, Argentina, México o España.

3. No regales tu trabajo, ni lo hagas a “precio de huevo”

Es sorprendente ver cómo muchos freelancers realizan trabajos por unos precios absurdamente bajos o, incluso, gratis.

¿Debes hacer lo mismo? La respuesta es no.

No pienses, aún si estás comenzando, que tienes que regalar tu trabajo para conseguir un cliente o que debes cobrar mucho menos de lo que estableciste. Claro que todo es susceptible de negociarse y en esto siempre hay un constante tire y afloje, pero ello no significa que debas entregarlo todo sin recibir nada a cambio.

Es mejor que dediques esfuerzos a satisfacer a un buen cliente que te paga lo justo y no que te desgastes con quienes pretenden que hagas todo a “precio de huevo”. Ser independiente no significa que los demás puedan pensar que no tienes aspiraciones económicas. ¡Tu trabajo y tiempo valen, así que cobra y sin pena!

4. Utiliza tus contactos y haz una intensa labor de marketing

Gran parte del éxito del freelance está en cómo se aprovechan los contactos. ¿Has pensado que quizá muchas personas con las que has trabajado pueden estar necesitando tus servicios, o bien, te pueden recomendar con alguien?

Ver: Email Marketing, la estrategia para emprender exitosamente

Aprovecha todos esos conocidos y cuéntales lo que haces; en otras palabras, haz marketing de ti mismo, posiciona tu marca personal, “véndete” y recuérdales que estás ahí. Te aseguro que más de uno dirá: “mira que un amigo está buscando…” o “déjame hablo en mi empresa porque estamos necesitando a alguien como tú”.

Te sorprenderás del poder que tiene ese voz a voz, sobre todo si tus conocidos saben de la calidad de profesional que eres.

5. Sácale jugo a las redes sociales

El trabajador freelance tiene que darse a conocer y para ello, las redes sociales son un aliado perfecto. Acá, algunos puntos para que tengas en cuenta:

– Pule al máximo tu perfil de LinkedIn. Recuerda que al ser la red social de profesionales por excelencia, es prácticamente una obligación hacer presencia en ella. Redacta bien el perfil, revisa que no cometas errores ortográficos, pide a tus conocidos que te recomienden o que certifiquen tus competencias, publica tu portafolio de trabajos, etc.

Aquí tienes una guía para sacarle máximo provecho a tu perfil en Linkedin

– Únete a grupos afines a tu campo laboral, haz tus aportes y aprovecha para promocionarte.

– Ten cuidado con lo que publicas, por ejemplo, en Facebook o Twitter porque la imagen que proyectas allí hablará de quién eres. Asegúrate de que si te buscan por ahí, se lleven la mejor impresión.

– Si prefieres, crea tu propia FanPage como profesional y dedica ese espacio solo a cuestiones laborales y a darte a conocer.

– Únete a grupos de profesionales del trabajo freelance porque ahí se comparten muchos contenidos, noticias de interés y, lo mejor, oportunidades laborales.

6. Aférrate a las plataformas online

Sin duda el trabajo desde casa se tomó por completo Internet y revolucionó la forma de trabajar. En la red puedes encontrar disponibles un gran número de plataformas virtuales (Nubelo, Workana, Fiverr, Upwork, o Freelancer por mencionar solo algunas) a las que te puedes unir para ofrecer tus servicios como independiente.

Investiga varias de ellas y entérate bien cómo funcionan y la dinámica de trabajo que te ofrecen. No te digo que tengas que estar en todas (no te alcanzaría el tiempo), pero sí te recomiendo que, como mínimo, hagas parte de dos.

7. Sé constante y persistente

Si decidiste entrar como profesional freelance a alguna plataforma virtual, es necesario que entiendas que la clave del éxito es la constancia y la persistencia porque puede pasar un buen tiempo hasta que finalmente alguien confíe en ti y te asigne tu primer proyecto. Esto, créeme, puede ser realmente frustrante.

¿Cómo evité en ese momento quitarme lo guayos y dejar la cancha? Pon en práctica esto:

– No te rindas cuando veas que tu propuesta fue rechazada. ¡Ánimo! Revisa cómo te estás presentando y vendiendo tu oferta de servicios.

– Todos los días (sí, todos los días) revisa qué nuevos proyectos hay disponibles y envía propuestas. Si quieres ver resultados, tienes que insistir al máximo y persistir en la búsqueda. Ten la seguridad de que en algún punto, algo sucede.

– Sé consciente de que lograr resultados en estas páginas toma tiempo. Puede que tengas suerte y logres tu primer proyecto rápidamente pero, por experiencia y por lo que sé de otros freelancers, sé que esto lleva su tiempo.

– El lado positivo es que una vez lo logras, es más fácil que otros clientes potenciales crean en tu profesionalismo y te contraten, gracias a la calificación y comentario que ese primer cliente dejó sobre tu trabajo.

8. No pares de aprender

El mercado de freelancers es tan grande (les recomiendo este estudio de MinTIC que analiza el panorama en Colombia) que, sí o sí, estamos obligados a destacarnos entre la competencia y ponernos al nivel de lo que está requiriendo el mercado.

Sácale ventaja a la posibilidad de manejar y administrar el tiempo a tu antojo y aprovecha para hacer ese curso de fotografía, programación o diseño que hace tiempo querías hacer.

Yo, por ejemplo, me inscribí a hacer unas serie de 10 cursos de marketing digital y redes sociales, con lo cual estoy feliz.

Ver: 17 cosas que puedes hacer todos los días para ser más inteligente

Busca cursos cortos online o presenciales que certifiquen tus competencias. Actualízate, renueva tus conocimientos y aprende cosas nuevas que te sirvan para complementar tu trabajo y ampliar la perspectiva laboral. Recuerda que las empresas solicitan perfiles cada vez más integrales y versátiles.

9. Descubre bien en qué eres bueno

Uno cree que saber esto es sencillo y hasta obvio, pero lo cierto es que no.

Como si se tratara de una análisis empresarial, haz un DOFA profesional de ti mismo y descubre aquellas cosas en las que eres realmente bueno para sacarles todo el potencial. ¿Sabes escribir muy bien? ¿Traduces a otros idiomas? ¿Eres un estratega increíble? ¿Diseñas con gran creatividad? ¿Manejas un programa informático que solo pocos conocen?

Encuentra tus pros y fortalécete más en eso y determina cómo empezar a hacer frente a tus contras. Aprovecha esas debilidades para aprender y diversificar tu oferta de servicios.

10. Ponte horario y sé disciplinado

Si bien no tienes jefe, ni debes llegar a las 8 de la mañana a una oficina, métete en la cabeza que tu trabajo es serio y que también necesitas ser estricto contigo mismo.

Levántate temprano y comienza a trabajar, cumple tu palabra con los tiempos de entrega a los que te comprometes y fíjate un horario de trabajo. Si no eres organizado en esto, terminarás trabajando horas extra (me ha pasado) o bien, sacrificando el fin de semana que tanto quieres usar para descansar (también me ha pasado).

Libros recomendados:

Mi consejo Bonus Track: No hagas caso a quienes piensan que porque trabajas desde casa, no trabajas o no haces nada.

Siempre digo que la vida del freelance es una lucha diaria. Para mí, ha sido una grata lucha gracias a la cual he crecido personal y profesionalmente y he aprendido montones.

Es un trabajo que exige constancia, persistencia, muchísima fortaleza, paciencia y disciplina. Así que si eres de los que no puede pararse de la cama, o eres un adicto a la televisión o crees que el trabajo caerá del cielo como el maná sin hacer mucho esfuerzo, definitivamente este no es el trabajo para ti.

¿Haces parte del grupo de personas que como yo, se gana la vida como freelance? ¿Tienes algún otro tip para no morir en el intento que puedas compartirnos? Seguro que yo no me los sé todos.

Continuar leyendo: Cómo superar el miedo a emprender un negocio en internet

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN

Recibe las mejores historias de Emprendimiento,

Éxito y Motivación en tu correo. Es gratis.

AHORA SOLO FALTA QUE CONFIRMES TU CORREO. REVISA TU BANDEJA DE ENTRADA.

 

SI NO APARECE, REVISA EL SPAM O PROMOCIONES

Send this to a friend