Inteligencia emocional: Los 15 rasgos que tienen el 90% de los exitosos

Sin importar tu coeficiente intelectual (IQ), si no desarrollas una inteligencia emocional difícilmente serás exitoso.

Es más, cuando se habló por primera vez de este concepto (de la inteligencia emocional), se logró explicar por qué las personas con un IQ normal, solían responder mejor que aquellos “inteligentes” en un 70% de las situaciones.

Y si bien la inteligencia emocional es difícilmente medible, esta afecta en gran medida nuestro comportamiento, relaciones y hasta las decisiones que tomamos. Esta es un factor clave y esencial a la hora de alcanzar el éxito. Es más, se plantea que el 90% de las personas con un alto desempeño tienen una alta inteligencia emocional.

Travis Bradberry, autor del libro Inteligencia Emocional 2.0, se dio a la tarea de analizar los datos de más de un millón de personas con el fin de identificar qué diferencia a las personas con una alta inteligencia emocional del resto. Aquí tienes sus resultados, ¿cuántas de ellas tienes?

1. Tienes la capacidad de poner en palabras tus emociones:

Solo un 36% de las personas lograron identificar sus emociones. Esto quiere decir que la gran mayoría de personas no dominan sus emociones, lo que los lleva a tomar decisiones irracionales y tomar acciones contraproducentes.

Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de explicar con detalle lo que sienten; estos no se limitan a decir que se sienten “mal”, sino que son capaces de explicar la razón de su ansiedad, frustración o irritación.

Entre más específico seas con aquello que estás sintiendo podrás tomar acciones concretas para remediarlo.

2. Su curiosidad se debe a su empatía:

Una de las características más importantes de la inteligencia emocional es la empatía hacia otras personas. Entre más empático seas, más te preocupas por el estado en el que se encuentran las personas a tu lado.

3. No esperas el cambio, lo asumes:

Se requiere inteligencia emocional para ser flexible y poder adaptarse a los constantes cambios. Para la gran mayoría, cualquier cambio que se de en su zona de confort es sinónimo de miedo, pánico y riesgo.

En cambio, los emocionalmente inteligentes anticipan este cambio y buscan la manera de que este sume en su búsqueda de éxito y felicidad.

4. Conoces lo suficiente tus debilidades y fortalezas:

No solo se trata de entender tus emociones, sino de identificar en qué eres bueno y en qué debes mejorar. También se trata de entender en qué escenarios y con qué personas puedes rendir al máximo, cuáles escenarios te ayudan a ser exitoso y cuáles no.

La inteligencia emocional se trata de potencializar tus fortalezas y evitar que tus debilidades te limiten.

5. Tienes una muy buena intuición:

Tu nivel de inteligencia (IQ) no suele ayudarte en tus habilidades sociales, y mucho menos para ayudarte a leer a los demás y entender sus realidades.

No obstante, la inteligencia emocional (EQ) te permite entender a las personas; sus motivaciones, miedos y aquellos elementos que no son tan visibles y que tu intuición te permite sentir.

6. Ofenderte es una tarea difícil:

Cuando tienes la fortaleza mental para entender quien eres, y encima confías en ti y tienes una mentalidad abierta; las críticas, opiniones y malos comentarios de los demás difícilmente te afectan. Incluso, te ríes de tus debilidades, ya que entiendes la diferencia entre el humor y el maltrato.

Libros recomendados:

7. Tus prioridades te permiten decir no:

La gran mayoría de personas viven haciendo cosas que no quieren. Permiten que les roben el tiempo que tenían destinado para hacer otras más importantes, ya que les da pena quedar mal ante los demás.

Según un estudio de la Universidad de California, entre más se te dificulte decir no es más probable que experimentes estrés, agobios y hasta depresión. 

Las personas emocionalmente inteligentes no camuflan sus “No” con frases como “no creo que pueda”, o “no estoy seguro…”, para ellos decir no es una manera de comprometerse con sus prioridades.

8. Creces por encima de tus errores:

Debes tener la capacidad para aprender de tus errores, sin quedarte viviendo en ellos. La distancia que establezcas con ellos será vital para tenerlos como referencia en tu camino hacia el éxito.

No permitas que un error tome posesión de tu vida; la ansiedad, preocupación y decepción pueden privarte de grandes oportunidades. Tampoco se trata de olvidarlos, ya que de esta manera terminarás cometiéndolos de nuevo.

Los errores son tu experiencia. Tenla presente pero no vivas con ella. Comparte en Twitter

9. Tus acciones no están determinadas por lo que puedas recibir a cambio:

Si tu motivación es lo que puedes recibir a cambio de cada acción que tomas, vivirás decepcionado de la gran mayoría. Solo piensa en la sensación cuando alguien te da algo que no esperabas…¿te llevas una buena impresión cierto?

Grandes decepciones vienen de grandes expectativas

La fortaleza de las relaciones se basa en dar sin esperar nada a cambio; en agregar valor como acto de bondad ya que esperas que las personas a tu alrededor sigan creciendo.

10. No pierdes tu energía mental con resentimientos

Las emociones negativas que se producen a partir del resentimiento te impiden ver con claridad. Malgastar tu energía mental con un resentimiento implica estrés, el cual aumenta tu presión sanguínea y hasta puede provocar enfermedades cardíacas.

Tener inteligencia emocional significa que tu bienestar está por encima de cualquier resentimiento, ya que para ti es más importante tu salud que gastar tu energía mental lamentándote por lo que te pudieron hacer.

11. Sabes neutralizar las personas tóxicas:

Para la mayoría, lidiar con personas difíciles puedes ser frustrante y hasta agotador. La diferencia con las personas con EQ elevado es que estas pueden afrontar la situación racionalmente.

Esto quiere decir que no permiten que esa negatividad influya en sus emociones, ya que se esfuerzan por entender la perspectiva de esa persona tóxica e identificar los intereses subyacentes.

La capacidad de tener perspectiva, de mirar más allá de una situación en particular es esencial para incrementar tu inteligencia emocional.

12. No buscas la perfección:

No te malgastes buscando la perfección, esta no existe y entre más rápido lo entiendas, menos decepciones tendrás en la vida.

Los seres humanos, con un IQ o EQ alto o no, nos vamos a equivocar, esta es nuestra naturaleza. Así que, cuando tu objetivo es ser perfecto y esperas que los demás lo sean, ten la seguridad que te vas a enfrentar con una dura realidad.

Asume tu errores, los de los demás y aprende de ellos. El éxito no se debe medir por la cantidad de fracasos que tiene un humano, sino por su capacidad para recuperarse de ellos.

13. Eres agradecido con lo que tienes:

Una mentalidad de agradecimiento, la cual te permite ver lo positivo de las adversidades, los aprendizajes de los fracasos, y la belleza en lo más simple es lo que le da sentido a tu vida.

Si no agradeces por lo que tienes, así sea cotidiano y común, es poco probable que alcances un estado de plenitud independientemente de cuánto consigas o ganes.

Existen estudios que demuestran que aquellas personas que cultivan una actitud de agradecimiento experimentan una mejora en su humor, energía y hasta en su estado físico.

14. Para ti es importante tener un balance:

Saber desconectarse es un rasgo de alta inteligencia emocional, ya que esto refleja tu capacidad para controlarte bajo escenarios de estrés y disfrutar del momento. Cuando lo único que tienes en tu vida es tu trabajo, o dinero, se pierde la esencia de la vida.

Tener balance significa apagar tu teléfono cuando estás descansando, olvidarte de los correos, notificaciones y mensajes del trabajo. Significa que tienes tiempo para tu familia, para disfrutar de un hobby o hasta para quedarte en la cama viendo una película.

Tener balance significa que tu estilo de vida es importante. 

15. Controlas las conversaciones negativas que tienes contigo mismo:

Entre más tiempo te la pases hablando en un tono negativo, más poder le das a tu visión “medio vacía” de la vida. Lo más particular, es que tus conversaciones no son más que pensamientos e ideas, no hechos. No obstante, de manera inconsciente los humanos buscamos que dichos pensamientos se hagan realidad.

Tener una inteligencia emocional elevada te permite no solo separar tus ideas de los hechos, sino controlar el tipo de pensamientos que albergas en tu mente.

Referencia

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN

Recibe las mejores historias de Emprendimiento,

Éxito y Motivación en tu correo. Es gratis.

AHORA SOLO FALTA QUE CONFIRMES TU CORREO. REVISA TU BANDEJA DE ENTRADA.

 

SI NO APARECE, REVISA EL SPAM O PROMOCIONES

Send this to a friend