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11 Reglas de vida para vivir mejor según diferentes expertos


Cuando trabajamos, tratamos de hacer lo mejor que sabemos o podemos, de acuerdo a nuestro nivel de conocimiento y nuestro sentido común. Sin embargo, hay veces en las que el sentido común no es suficiente. Y de esto se tratan estas reglas de vida.

Tuve oportunidad de comprobar esto una vez más hace unos meses, cuando hice un proyecto para encontrar la combinación de fondos de inversión con los mejores resultados en los últimos 15 años.

Por ejemplo, ver qué resultados tendría combinar 50% del fondo A y 50% del fondo B. Luego 10% del fondo A y 90% del fondo B. Y así sucesivamente todas las posibles combinaciones entre 40 fondos diferentes: ¡67 mil posibilidades!

Obviamente esto requirió un poder de cómputo bastante superior a mis 86 billones de neuronas.

Llegué a un resultado que nunca (literalmente nunca) hubiera podido alcanzar sólo reflexionando sobre el asunto. Encontré, por ejemplo, que puedo combinar dos fondos, y el riesgo del fondo combinado puede ser menor que cualquiera de los fondos originales por aparte. No así con la rentabilidad.

Tus problemas ya han sido enfrentados por alguien más:

Apartándome un poco de los fondos para invertir dinero, hay innumerables oportunidades en la vida en que muchas otras personas han estudiado a fondo el mismo problema al que nos enfrentamos, y han llegado a conclusiones contundentes, o reglas de vida, después de años de dedicación a ese problema en especial.

Tiene sentido pensar que una persona o un equipo que ha dedicado 5 años a estudiar una situación particular llegará a mejores conclusiones que a las que yo llegaré luego de 15 o 20 minutos de reflexión sobre el mismo tema.

Otro ejemplo: La maternidad. Una gran cantidad de médicos e investigadores han estudiado todo sobre los bebés: Cantidad ideal de leche, cantidad ideal de orina, edad óptima para que el bebé pruebe frutas, papilla o carne. Ejercicios óptimos de acuerdo a la edad entre un sinnúmero de variables.

Cabe decir que yo no soy padre aun, por lo cual tomaré el camino fácil de hablar de otras personas. Esta misma semana un buen amigo tuvo bebé. Más específicamente, su pareja lo tuvo 😉.

A pesar de la insistencia de la familia, ellos decidieron no leer los libros sobre maternidad, evitando reglas de vida comunes, porque consideraron que el instinto maternal y el instinto de la criatura serían suficientes para asegurar la supervivencia de ambos.

Quiero añadir que este caballero tiene dos postdoctorados en ingeniería.

Resultado: No sabían la cantidad “recomendada” de pañales que indica que el bebé está tomando suficiente leche. Como sólo dan de comer a la criatura cuando ella lo pide, lo más probable es que se desvíen de la cantidad óptima de alimento.

Si es muy poca cantidad su talla y peso puede estar por debajo del óptimo. Si es demasiada producirían problemas de reflujo, dificultad para dormir y nuevamente peso y talla por debajo de lo óptimo.

Reglas de vida básicas para facilitar tus días:

reglas para vivir mejor

Si bien este artículo no es sobre maternidad o puericultura; doy el ejemplo del bebé para mostrar que ya hay soluciones óptimas para calcular fondos de inversión, para criar bebés, conseguir pareja y resolver la mayoría de los problemas que nos encontramos en la vida.

En este sentido he compilado 11 reglas de vida que son aplicables a muchísimas situaciones. Algunas de estas han sido descubiertas y demostradas por los expertos más sesudos en sus áreas y comprobadas diariamente por miles de personas.

1. Regla del 40 – 70%:

Probablemente no hayas oído de esta regla de vida antes. No te preocupes, no es un error que no sume 100.

Fue ideada por Colin Powell, el famoso militar y político estadounidense, quien la usaba al afrontar las decisiones más difíciles. Algunas de ellas en situaciones de guerra, como la Tormenta del Desierto.

Dice lo siguiente: “Si debes tomar una decisión, hazlo con más del 40% de la información. Si tomas la decisión con menos información, corres el riesgo de que no sea suficiente para tener buen chance de que la decisión sea correcta.

Por el contrario, si esperas a recabar 70% o más de información, el proceso puede tomar tanto tiempo y tantos recursos, que la decisión probablemente no será oportuna ni eficaz, a pesar de tu intención de minimizar el riesgo.”

2. Regla de Pareto u 80/20:

Estas es una de las reglas de vida ampliamente conocidas, pero que va en contra del sentido común en muchos casos. Estamos acostumbrados a que, si vas a una fiesta y hay 20 invitados, la torta se parte en 20 pedazos para que a cada uno le corresponda más o menos la misma cantidad.

Según esta regla, la torta de la riqueza no se reparte equitativamente. Todo lo contrario, se reparte de forma muy desigual: Aproximadamente el 20% más rico de las personas en el mundo son dueñas de 82,7% de la riqueza, de acuerdo con las cifras de Naciones Unidas.

Proporciones similares se encuentran en los equipos de ventas de las empresas: 20% de los vendedores producen 80% de las ventas y 20% de los clientes producen 80% de los beneficios. Parece ser una ley universal.

En vez de quejarnos por la inequidad de la vida, mi propuesta es que te concentres en aquellas actividades que constituyen el 20% que está produciendo el 80% de tus resultados. Ahorrarás mucho tiempo y recursos y podrás producir resultados abrumadores.

3. Parte o escoge: 

Este tipo de reglas de vida me parece una obra maestra. Es aplicable a una gran cantidad de situaciones en la familia o en los negocios.

Por ejemplo, si tus hijos están peleándose por el último pedazo de torta de chocolate y ambos se sienten con derecho a ella (ni más faltaba, ambos son tus hijos), lo que se hace de acuerdo a esta regla es: Dile a uno “Parte la torta” y al otro “escoge el pedazo que quieras”.

Si el primero parte en cantidades desiguales, el segundo escogerá la más grande. Por esto, el que parte, hará lo que esté a su alcance para que ambos trozos tengan el mismo tamaño. Ambos sentirán que fue una situación justa.

4. La regla de las 10.000 horas:

Esta regla fue popularizada por Malcolm Gladwell en su libro “Fuera de Serie” (Outliers) y se basa en estudios de Anders Ericsson.

Según esta regla, una persona necesita al menos 10.000 de práctica deliberada en un campo de acción para llegar a ser un experto de clase mundial.

Gladwell usa ejemplos de personas exitosas como Bill Gates, Wolfgang A. Mozart y a él mismo para demostrar su punto.

Traducción práctica: si quieres ser excepcional en un campo determinado, requieres dedicarte al menos 20 horas a la semana durante 10 años a esta actividad mediante práctica deliberada.

De acuerdo al autor James Clear, reconocido por su libro Hábitos Atómicos, práctica deliberada se refiere a un tipo de práctica sistemática y con propósito. Además, requiere atención enfocada y se realiza con la meta específica de mejorar el desempeño.

En otras palabras, si juegas Candy Crush todos los días mientras vas en el metro a casa y al trabajo durante 4 horas, no necesariamente serás el campeón mundial, a menos que lo hagas totalmente enfocado y con métricas que midan tu desempeño.

5. Regla del 72:

Este tipo de reglas de vida es para aquellos que les gustan las inversiones, y la libertad financiera. Es una medida aproximada y fácil para saber en cuanto tiempo se duplicará el valor de un activo que crece a una tasa determinada. Por ejemplo:

  • Una inversión al 10% duplicará su valor en aproximadamente 7,2 años (72/10)
  • Una inversión al 5% duplicará su valor en aproximadamente 14,4 años (72/5)
  • Una inversión al 20% duplicará su valor en aproximadamente 3,6 años (72/20)

6. Regla 10-10-10:

Esta regla es usada por grandes empresarios como Warren Buffet o Jack Welch. A veces tomamos decisiones apresuradas para resolver problemas del momento, que tienen graves consecuencias hacia el futuro.

Por ejemplo, en una empresa que no está cumpliendo las metas de ventas del trimestre está tentada a bajar los precios.

En el corto plazo puede que se logren las metas, pero en el largo plazo se erosiona la rentabilidad y subir de nuevo los precios puede ser ciertamente difícil, si no imposible. Eso lo lamentará el gerente de turno en el futuro.

La regla del 10 – 10 – 10 te lleva a preguntarte cómo te sentirás y qué impacto tendrá una decisión en varios espacios de tiempo:

  • Cómo nos sentiremos 10 minutos después de tomar la decisión.
  • Qué tal 10 meses después.
  • Y 10 años después.

Si la respuesta a cada pregunta es “bien” lo más seguro es que sea la decisión correcta.

7. Regla de los 2 minutos:

Esta regla pertenece al campo de la productividad. Fue popularizada por David Allen, autor de “Organízate con Eficacia” (Título original en inglés: “Get Things Done®”).

Este libro sugiere una serie de pasos dentro de un proceso muy estructurado para procesar los requerimientos que los ejecutivos reciben (o recibimos) todos los días.

Uno de los pasos del proceso dice: Si la tarea que tienes en frente te toma 2 minutos o menos, hazla ya. Es decir, no la pospongas, no la delegues, no la programes. Simplemente ejecuta.

Esto tiene varias ventajas: Por una parte, programar el espacio de la agenda para hacer esta tarea en el futuro puede tomar casi tanto tiempo como hacer la tarea misma.

Por otra parte, Allen asume que la mayoría de tareas que recibimos son de este tipo: las que se pueden resolver en 2 minutos o menos. Por lo tanto, se puede evacuar casi en tiempo real la mayoría de las tareas.

Además de seguir esta regla, te recomiendo que leas el libro ¡Es un clásico!

8. La regla de oro:

En la versión positiva de este consejo de vida: “Trata a los demás como quieres que te traten a ti”. Esto aplica absolutamente a todos los espacios: trabajo, familia, amigos. Todo. Por algo se le llama la regla de oro.

9. Fórmula 20/20/20:

Esta fórmula viene de Robin Sharma, el autor de El monje que vendió su Ferrari. Robin dice, como otros expertos, que los primeros minutos del día definen cómo será toda la jornada.

Por lo tanto, esos primeros 60 minutos son la clave para tener un día ganador:

Dedica los primeros 20 minutos del día al ejercicio intenso. Secretarás hormonas que promueven las conexiones neuronales, así como dopamina (el neurotransmisor de la motivación) y serotonina, un químico que te da euforia.

Los siguientes 20 minutos dedícalos a revisar tus metas anuales, trimestrales y semanales, si las tienes. Esta práctica mantendrá tu claridad de propósito a lo largo del día.

Dedica los últimos 20 minutos de esta primera hora a aprender nuevo conocimiento. Lee biografías de grandes héroes, de científicos o emprendedores exitosos u otros textos que te inspiren y que te llenen de nuevas ideas para resolver tus retos.

10. La fórmula del millonario de al lado:

El millonario de la puerta de al lado” (Danko y Stanley) es uno de mis libros favoritos. Es una síntesis de un estudio académico riguroso. Además muestra la realidad sobre este grupo de personas: los millonarios.

Demuestra que estas personas en general no andan en Lamborghinis o Ferraris nuevos, no viven en casas nuevas en el barrio de moda, y no tienen las profesiones que esperaríamos. Sólo una mínima cantidad son famosos. Comen más normal que tú o yo.

El libro de finanzas tiene una fórmula que indica si tu patrimonio está en línea con tu nivel de ingresos. Si en tu caso está en línea con el resultado de la fórmula, quiere decir que vas directo a ser un nuevo millonario, si aún no lo eres.

La fórmula para saber si serás un nuevo millonario:

Multiplica tu edad por el ingreso familiar antes de impuestos (excluye los ingresos que provienen de herencias). Divide este número entre 10. El valor resultante es el patrimonio que deberías tener. Ejemplo:

Tus ingresos antes de impuestos excluyendo ingresos por herencias equivalen a: 70.000 USD/año

Tu edad: 45 años

Patrimonio según la formula = 70.000 * 45 / 10 = 315.000 USD

Según la fórmula deberías tener 315.000 USD o más.

¿Estás en línea? Si todavía no estás, te invito a que leas el libro y pongas en práctica los hábitos millonarios recomendados en este texto.

11. La regla de los 10 segundos:

Mel Robbins es famosa por la regla de los 5 segundos. En este caso no voy a hablar de los 5 segundos de Mel, sino mi regla de los 10 segundos. Llevo usando esta regla por décadas, la verdad, sin entender por qué funciona. Lo único que sé es que funciona un reloj.

Si estoy deambulando por ahí, en Youtube o Facebook y sé que tengo que hacer una tarea, cuento de 10 a 0 y antes de que la cuenta termine debo haberla hecho o al menos empezado.

Es posible que pienses que estoy un poco loco. Puedes seguirlo creyendo, pero sólo inténtalo. Dale el beneficio de la duda.

Al contar 10, 9, 8,…,3 ,2 ,1 el cerebro se enfoca. Es fácil contar al revés, pero es menos fácil que contar hacia adelante. Ese enfoque hace cese la divagación y la mente se centre en la tarea que le ordeno.

Por otra parte, hay una especie de contrato conmigo mismo. Sé que cuando empiezo a contar es porque decido hacerlo. Por ejemplo, si tengo un vuelo dentro de 2 horas y me cuesta salir de la cama, cuento 10, 9, 8 … y antes de llegar a “cero” sé que ya estaré de pie.

No uso esta técnica para cosas triviales o con demasiada frecuencia. La reservo para los momentos especiales. Digamos una vez al día o cada dos días.

Si quieres saber desde el punto de vista científico por qué funciona, te recomiendo que visites la página de Mel Robbins. Si no, simplemente créeme. Funciona de maravilla.

Libros recomendados:

12. Regla del 1% diario (punto adicional por haber llegado al final del artículo):

Cuando leí por primera vez acerca de estas reglas de vida no lo podía creer. Esta regla de vida aplica para cualquier área de la vida en la que quieras mejorar drásticamente.

El Método Kaizen plantea que, si mejoras 1% al día, en 233 días habrás logrado multiplicar por 10 (si, ¡diez!) el valor del primer día.

Por ejemplo, si estás pasadito de kilos y quieres empezar a moverte, empieza con algo muy sencillo. Digamos dar la vuelta a la manzana caminando. Las manzanas en nuestros países tienen unos 100 metros por lado. Es decir, habrás caminado unos 400 metros el primer día. Si te toma 1 minuto caminar cada cuadra, te tomará sólo 4 minutos darle la vuelta a la manzana.

El segundo día camina 400 metros más 4 metros adicionales. O sea: dos pasos más para adelante y dos pasos para atrás. Casi imperceptible. El tercer día camina 8 (4+4) metros más. Sigue siendo casi imperceptible. Es como caminar hasta la siguiente puerta y devolverte.

¡Al día 233 estarás caminando 4 km! Es decir 10 vueltas a la manzana. Como aumentas en incrementos tan pequeños cada día, casi no lo vas a notar. Caminar 4 km al día es todo un logro.

A propósito, si inicias el primero de enero con tu primera vuelta a la manzana, estarás caminando 4 km en agosto del mismo año. Créeme que tu peso será totalmente diferente y tu apariencia también.

No he llegado al punto más impactante: Si sigues aumentando en 1% cada día, el 31 de diciembre estarás caminando 15,2 km.

¿Qué metas tienes? ¿Crear un nuevo negocio rentable? ¿Mejor estado físico? ¿Una dieta? Decide cuál es tu indicador, proponte aumentar cada día SOLO 1% y 8 meses después tendrás 10 veces más en tu indicador.

Pon en práctica una o dos reglas de vida cada semana para que veas los resultados en distintas esferas de tu vida.

Continuar leyendo: Cómo ser feliz en la vida: Renuncia a estos 35 hábitos

Escrito por Andrés Monsegny Pappenheim

Andrés escribe sobre Finanzas Personales en el blog cyberhuaca.com
15 años de experiencia en posiciones directivas en empresas multinacionales. Puedes seguirlo en su página de Pinterest.

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