Los 11 hábitos que tienen en común las personas resilientes

Las personas resilientes tienen características que los diferencian de los demás. Son claros, contundentes y enfocados. Son personas que están orientadas hacia el logro de sus objetivos y no permiten que las excusas o los miedos se interpongan en su proceso.

Lo interesante es que estas características no son excluyentes, es decir, son habilidades que pueden ser aprendidas y desarrolladas por aquellos que quieren llevar su vida al siguiente nivel.

Las personas resilientes tienen la disciplina mental para controlar sus emociones, para tener claridad en sus pensamientos y comprender que si bien puede haber circunstancias complejas, es su actitud y la manera cómo asumen estas situaciones lo que define su éxito.

A continuación, te dejamos las características o hábitos de las personas con resiliencia. Conócelos y aplícalos en tu vida.

1. Las personas resilientes no malgastan su tiempo sintiéndose mal de si mismos:

Sentir lástima por ti mismo es auto destructivo. No solo te impide vivir tu vida al máximo potencial, sino que pierdes tiempo, creas emociones negativas y afecta tus relaciones.

Más bien considera la opción de ser agradecido. Encuentra todo lo bueno que te ofrece el mundo y pronto comenzarás a entender lo afortunado que eres de tener tantos privilegios.

Si lo piensas bien, todo depende de cómo analizas las cosas. Puedes pensar en todas las cosas que no tienes, y ser una persona insatisfecha, o agradecer por todo lo que has logrado. Las personas resilientes agradecen por sus oportunidades.

2. Vivir según tus principios:

Cuando tienes coherencia entre tus pensamientos, actitudes y comportamientos, tomar decisiones en tu vida se vuelve realmente fácil. Y esto se debe a que tienes claro cual es tu propósito en la vida, y vives según tus principios.

Adicionalmente, vivir según tus principios te permite identificar cuáles son tus habilidades y debilidades.

Mejora tus habilidades, en lugar de alardear de ellas:

A diferencia de la mayoría de personas, que se la pasan buscando reconocimiento en los demás, o aceptación social por sus habilidades, las personas resilientes están enfocadas en mejorar como seres humanos.

De igual manera, si quieres desarrollar la resiliencia en tu vida deberás trabajar en tus debilidades. Es importante que te reconozcas como un ser integral, con fortalezas y debilidades, a las cuales dedicas tiempo para cultivar y mejorar.

3. Enfrentar y asumir el cambio:

El cambio es lo único seguro en la vida, y las personas resilientes tienen esto muy claro. Cuando tienes fortaleza mental comprendes que, si bien los cambios pueden ser incómodos y hasta dolorosos, estos hacen parte de la vida.

La resiliencia implica adaptarte a estos cambios, a reconocer que nada es estático y que evitarlos, es evitar el futuro. Así que aprende a vencer tus miedos y acepta la incertidumbre en tu vida.

4. Enfocarse en lo que se puede controlar y soltar lo demás:

Tratar de tener todo bajo controlar es una señal de ansiedad. Si bien se siente seguro querer todo bajo orden, resultará en un verdadero problema el solo hecho de intentarlo.

Más bien enfócate en aquello que puedes controlar; y en aquellos escenarios donde no tienes el control, trata de controlar tu ansiedad. Hacerlo incrementará tu felicidad, sentirás menos estrés, cultivarás mejores relaciones, tendrás nuevas oportunidades y finalmente serás más exitoso.

Las personas resilientes son productivas y efectivas con sus proyectos porque dedican sus recursos a aquellas actividades que pueden controlar, donde agregan valor y porque saben soltar aquello que está por fuera de sus manos.

5. Una capacidad única para tomar decisiones:

La resiliencia implica tener inteligencia emocional, esto para tomar decisiones difíciles, para comprender el papel que juegan tus emociones en tu día a día y aprender a controlarlas.

Las personas mentalmente fuertes entienden que sus emociones afectan sus pensamientos. Para asegurarse que están tomando las mejores decisiones posibles, ellos controlan y le dan un balance a sus emociones con lógica.

Por ejemplo, ellos quieren datos, información verificada y tendencias. Y si bien confían en su instinto, ellos validan la información que tienen a la mano.

Para esto analizan los beneficios, amenazas, consecuencias y alternativas que tienen sus decisiones. Piensan desde los pequeños detalles hasta los resultados más complejos.

Finalmente, las personas resilientes no se castigan por sus malas decisiones, ya que ellos entienden que estas son parte del proceso de su formación. Ellos prefieren asumir su responsabilidad y actuar de tal forma que no se repita.

6. No les interesa complacer a los demás:

Algo común que tienen las personas es que se valoran según las opiniones y comentarios que tienen los demás de ellos.

Si esto te está sucediendo, recuerda que es imposible caerle bien a todo el mundo, y entre más rápido lo aceptes, tendrás más confianza en ti mismo.

7. No temer a tomar riesgos calculados:

El problema no son los riesgos, sino asumirlos sin entender lo que estás haciendo. Antes de tomar una decisión, las personas resilientes hacen la tarea de investigar y tener una buena fuente de información.

Mientras que la mayoría de las personas evitan los riesgos debido a las consecuencias financieras, físicas, emocionales o sociales, los resilientes se dedican a adquirir conocimientos que limite el efecto negativo de los riesgos que toman.

Aquí tienes una serie de preguntas que te permitirán evaluar un riesgo:

¿Cuáles son los posibles costos?
¿Cuál es la ganancia potencial?
¿Cómo este riesgo te ayudará a lograr tus metas?
¿Qué alternativas tienes?
¿Qué tan bueno sería en caso de ocurrir el mejor escenario posible? ¿Qué tan mal sería si se presenta el peor escenario?
Si ocurre lo peor, ¿qué puedes hacer para mitigar las pérdidas?
¿Qué tanto importará tu decisión dentro de cinco años?

8. Soltar el pasado y enfocarse en el presente:

¿Alguna vez has podido cambiar algo pensando decididamente en el pasado? No hay manera de cambiar lo que ocurrió, y quedarte analizándolo es destructivo, te impide disfrutar de tu presente y mucho menos planear tu futuro.

Pensar en el pasado no soluciona nada, más bien aprovecha el pasado aprendiendo sus elecciones, considerando los hechos y no las emociones, y analizando lo ocurrido con mayor inteligencia.

Las personas resilientes no se quedan pensando en lo que pudo pasar, en las oportunidades que no se tomaron y mucho menos en las decisiones que se pudieron haber tomado de manera distinta.

Ellos se enfocan en el futuro, en lo que pueden cambiar, mejorar y en las acciones que tendrán un mayor impacto en su vida.

9. No rendirse ante el primer fracaso:

Alcanzar el éxito no es algo que ocurre inmediatamente, y los fracasos siempre harán parte de este camino que debes aprender a superar.

Si piensas que el fracaso es inaceptable, o te hace creer que no eres lo suficientemente bueno, esto demuestra tu carencia de fortaleza mental. La resiliencia es una invitación a mirar cada fracaso como una oportunidad para endurecer tu fortaleza mental.

10. Tener una visión de largo plazo:

Las personas resilientes interpretan sus objetivos como una carrera de kilómetros, y no de metros. Así que están dispuesto a tolerar un poco de dolor en el corto plazo para obtener verdaderas ganancias en el largo.

Por lo general, las personas con una mentalidad débil suelen ser impacientes, sobreestiman sus habilidades y creen que las cosas grandes se logran en pequeños lapsos de tiempo.

Es por esto que es importante que trabajes en tus objetivos de largo plazo, que creas que los sueños se hacen realidad, que reconozcas que vendrán los fracasos y constantemente medir qué tanto has avanzado con una perspectiva objetiva.

11. Las personas resilientes se retan a sí mismos:

La única manera de mejorar tu vida es estableciendo retos, midiendo tus objetivos, tomando correctivos y alcanzando las metas. Muchos dirán que no es tan sencillo, y tendrán un repertorio de excusas a la mano para justificar su miedo.

A diferencia de estos, las personas resilientes no aceptan excusas, es más, uno de sus hábitos saludables es establecer retos que deben cumplir. Por ejemplo, cada día en la mañana establecen un «pequeño objetivo» que deben cumplir ese día.

Desde no tomar café, hacer ejercicio por una hora, terminar de leer ese libro, organizar tu apartamento, entre otros; estos pequeños objetivos contribuyen al desarrollo personal.

Libros recomendados:

Cómo fomentar la resiliencia en tu vida:

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Uno de los mejores momentos para trabajar los hábitos de las personas resilientes es la mañana, o al comienzo de tu día.

Aquello que haces en la mañana define cómo será el resto de tu día; desde el café que te tomas hasta el estado de ánimo con el que te levantas, la mañana representa una parte muy importante de tu día.

Para las personas resilientes cada día es una oportunidad por construir una mejor versión de sí mismos, así que se levantan y siguen estas rutinas matutinas que fortaleza y capacidad mental:

– Empieza el día con una mentalidad positiva:

No se trata de decir que hoy será un día bonito, se trata de trabajar y fortalecer tu mente de tal forma que independientemente de cómo resulte tu día, logres sacar lo positivo de cada situación.

Para esto puedes acudir a los pensamientos positivos que te sirven para prepararte mentalmente para un nuevo día.

– Meditan

El gran poder de la meditación se encuentra en conectarte contigo mismo. Con tu parte más interior y sentirte. Cuando logras esta conexión interior puedes identificar qué te afecta, qué situaciones te resultan difíciles y cómo las puedes enfrentar.

Solo necesitas 10 minutos en la mañana para aprender cómo meditar, silenciar tu mente y conectarte contigo mismo.

– Evalúan sus emociones:

¿Has pasado alguna mala noche pensando en lo que viviste ese día? ¿Sientes angustia por no saber qué hacer, preocupaciones o temor por lo que puede ocurrir? La mejor manera de evitar esto es practicando el hábito matutino de evaluar tus emociones.

No se trata de eliminar el temor, el estrés, la angustia y el desespero. Se trata de entenderlo, de conocer su causa y hacer algo al respecto. Puedes utilizar tus mañanas para evaluar qué pasa por tu mente, este hábito te hará una persona mucho más resiliente.

– Se rodean de personas positivas y mentalmente fuertes:

Eres el promedio de las cinco personas con las cuales pasas la mayor parte de tu tiempo. De hecho, una de las frases de Will Smith más famosas te invita a que “mires a tus 5 amigos más cercanos. Ellos son lo que tú eres. Si no te gusta quien eres, ya sabes lo que tienes que hacer”

Uno de los hábitos matutinos de las personas resilientes es conectarse con las personas más importantes en sus vidas. Una llamada, o un simple mensaje de texto recordándoles lo mucho que los quieren y lo importante que son para sus vidas es suficiente.

La vida tiene sentido si tienes con quien compartirla, y el éxito de sus vidas tiene sentido ya que tienen con quién rodearse.

Continuar leyendo: Cómo ser fuerte: Los 15 hábitos de las personas con fortaleza mental

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